Lexique

HAGIOGRAFÍA

Hagiógrafos vascos. Santorales y Episcopologíos. Circunscribiéndonos al País Vasco de ambas vertientes del Pirineo, consignemos que en 1580 apareció en Bilbao una obra escrita por el Dr. Juan Basilio Santoro, cuyo título era Hagiographia y vidas de los santos. No fue este su único libro. En Lérida, corriendo el año 1619, publicó el Prado espiritual, o sea, una antología de ejemplos de virtud, sacada de las vidas de los santos. En el intervalo, entre una y otra obra de Santoro, el ilustre benedictino Fr. Prudencio de Sandoval, obispo de Pamplona, dio a la imprenta de Assiayn, de aquella ciudad, en el año 1613, el Catálogo de los obispos que ha tenido la Santa Iglesia de Pamplona. Recordemos, de paso, al P. Manuel Risco, continuador de la España sagrada del P. Flórez, quien sacó a luz en 1779 y en Madrid, el tomo XXXII de aquella obra, titulado La Vasconia, y dos años después el tomo XXXIII, ambos dedicados a la historia de las diócesis y prelados de Calahorra, Pamplona, Nájera y Armentia. El doctísimo escritor alavés, presbítero José de Landazuri y Romarate, publicó en 1797 en Pamplona la Historia eclesiástica de la M. N. y M. L. provincia de Alava, en la que prueba que el obispado de Alaba (el de Armentia) tiene mayor antigüedad que la que le atribuía el P. Risco. El impresor Gorosábel estampó en Tolosa (Guip.), el año 1870, un volumen de 450 páginas en octavo en el que se biografiaba a 32 religiosos: titulábase Vidas de algunos claros varones guipuzcoanos de la Compañía de Jesús, de autor anónimo (lo fue, según el P. Carlos Sommervogel, el Hermano Coadjutor José Lizargarate). Más amplio horizonte abarca, aunque no todo el que corresponde al pueblo vasco, como del título parecería colegirse, la Galería de bascongados ilustres en religión, que el distinguido clérigo historiador D. Estanislao Jaime de Labayru dio a la imprenta en Bilbao el año 1887. Un vacío lamentable se notaba: la falta de obras hagiográficas generales redactadas en el idioma de los vascos. La más generosa iniciativa surgida para llenarlo brotó allende el Bidasoa, pues si bien es cierto que en Donostia (San Sebastián) se publicaron en los años de 1843 y 53 dos ediciones de Cembait santuaren bicitzac o Vidas de algunos santos, es honra de un benedictino laburdino, el Padre Basilio Joannateguy, haber comenzado en 1890 la edición de una hagiografía universal rotulada Sainduen bizitzea, Aita Basillo Joannateguy benedictinoaz arguitarat emana o Vida de los santos, sacada a luz por el P. benedictino Basilio Joannateguy, cuyo primer volumen (enero-abril) en octavo, apareció en Bayona, imprenta Lasserre.