Chorales

Coral Arraizpe

La Agrupación Coral Arraizpe Abesbatza-Taldea, en sus comienzos Nuestra Señora del Rosario (advocación de la parroquia del barrrio), -Arraiz es el nombre de un monte, bajo el que se encuentra el barrio bilbaino de Errekalde (Bilbao-Bizkaia-Euskal Herria) y del que le viene su nombre (Arraiz-pe: bajo el monte Arraiz)-, comenzó su andadura en el año 1947, duros años posteriores a la guerra civil española (1936-1939), durante la dictadura del caudillo militar Francisco Franco. Años en los que difícilmente se podía expresar la cultura vasca (en realidad cualquier manifestación cultural), y mucho menos su idioma, el euskera.



En dicho año, se reúne un grupo de hombres de Errekalde para cantar las glorias de Santa Águeda y forman el coro, uniéndoseles poco después un grupo de mujeres que consolidaría ese primer coro. Siendo en sus comienzos una coral de voces mixtas, tiene que disolverse como tal en el año 1957 por falta de voces blancas (mujeres), pasando a ser una coral de voces graves, es decir de hombres (tenores primeros y segundos, barítonos, y bajos). Hay que mencionar como anécdota que esta falta de voces blancas era ocasionada por el abandono de éstas cuando encontraban novio, en muchas ocasiones dentro de la misma coral, lo que a veces suponía el abandono de la pareja.

Será poco después cuando el grupo de voces masculinas decide continuar y consolidar el coro de voces graves que pasará a llamarse Agrupación Coral Arraizpe de Rekalde. Sus primeros estatutos datan de 1963. Desde el año 1957 estará compuesta por más de 40 voces, en algún momento hasta 60, y aunque la mayoría no tuvieran conocimientos de lenguaje musical, su número y afición le darán peso específico entre las corales del entorno y un buen grado de empaque, fuerza y calidad.

Durante los sucesivos años de su andadura será dirigida por diferentes directores (Juan J. Aparicio, entre otros), tendrá en su repertorio cerca de un centenar de obras entre misas, motetes, zortzikos, habaneras y otros tipos de obras polifónicas en diferentes idiomas, dará numerosos conciertos y participará en diferentes concursos y exhibiciones de canto coral (Semana Coral de la Basílica Nuestra Señora de Begoña) y, cuando grabar discos suponía un hito en la vida de las corales, pudo hacerlo en dos ocasiones.

Así, en el año 1967 la firma discográfica Discorama de Madrid les propone la grabación de un disco LP al que se titula Aires y canciones de Bilbao. Tres años más tarde se repetiría la experiencia con otro disco de cuatro canciones. El 23 de febrero de 1991, con motivo de la inauguración del nuevo quiosco de La Casilla, dan en él un concierto.

Hoy en día, cuando las corales tradicionales van perdiendo cantore/as, por un lado porque la edad no perdona, y porque hoy en día el repertorio, la diversidad de conciertos y el nivel cultural y exigencia del aficionado suponen mayor conocimiento de la técnica, y por tanto mayor dedicación, la coral todavía sigue su andadura manteniéndose en la brecha, con alrededor de veinte voces y con su tenaz y profesional directora Itziar Lopez Arberas.

Entre su repertorio cuenta con numerosas obras del cancionero tradicional vasco, en euskera y en castellano, piezas corales multiculturales, así como variadas obras religiosas de autores clásicos y un bonito repertorio de canciones de navidad, tanto de Euskal Herria (en euskera) como obras de la navidad internacional.

Su actividad discurre por diferentes pueblos de Bizkaia en conciertos primaverales organizados por la BAE (Bizkaiko Abesbatzen Elkartea-Federación de Corales de Bizkaia), conciertos de Navidad en las parroquias del barrio, en diferentes iglesias-parroquias y residencias de la tercera edad (mayores) de la Villa Bilbaína, algunos subvencionados por el ayuntamiento y otros de carácter altruista ofrecidos por el Arraizpe. Participa de igual modo alegrando y llenando de voces melódicas diferentes oficios de su iglesia parroquial, las calles en las fiestas de su barrio, en las fiestas navideñas (con su tradicional Olentzero) o en la víspera de la tradicional y cuestacional festividad de Santa Agueda, del día 4 de febrero, para lo que cuenta con diferente vestuario tradicional o de gala y con sus respectivos instrumentos musicales y de percusión para su acompañamiento. Por último, se presta también a alegrar a los novios en la ceremonia de su boda, para las exequias religiosas o profanas en las defunciones de miembros y familiares de los componentes de la agrupación u otros eventos para los cuales se solicite su presencia.



En la actualidad, la coral ha creado el coro infantil Arraizpe Txiki, con la finalidad de atraer a otro tipo de público, impulsar la afición coral y asegurar la continuidad entre lo/as pequeño/as. Se plantean también organizar conciertos pedagógicos y, en el futuro, por qué no, realizar actuaciones conjuntas.

La Coral Arraizpe Abesbatza, a pesar de la avanzada edad de sus componentes y la dificultad para la captación de nuevos cantores, se resiste a abandonar su actividad, que supone además de mantener vivo el grupo de relación y de amistades, también la de la actividad cultural, exponente de la identidad y la fuerza vital de Euskal Herria.