Lexique

CLIMA 1961-1990

Nubosidad. Lo que se suele entender comúnmente por buen tiempo o mal tiempo tiene mucho que ver con la cantidad de nubes que ocupan el cielo. Ahora bien, no es sencillo determinar estadísticamente la cantidad de nubosidad de un observatorio. Por eso, aunque la nubosidad sea un parámetro climático esencial, suele a menudo obviarse. Las observaciones se realizan de forma subjetiva, siendo el observador el que, en determinados momentos del día, normalmente al amanecer, al mediodía y al anochecer, ausculta el cielo y determina si está cubierto, nuboso o despejado. De todas formas, una serie larga de observaciones en la que han intervenido más de un observador, turnándose repetidamente, procura una mayor exactitud en cuanto a las mediciones de las cantidades medias y permite establecer términos de comparación entre unos meses y otros. En una observación se considera que el cielo está despejado cuando la nubosidad cubre menos de las 2 octavas partes del cielo; nuboso si está comprendido entre 2 y 6 octavas; y cubierto cuando la nubosidad es superior a 6 octavas partes. Hay que precisar que el criterio es diferente cuando se habla de días despejados, considerándose como tales a aquéllos en los que la suma de la nubosidad total en las tres observaciones diarias (a las 7h., 13h. y 18 h.) es de 0 a 4 octavas; nubosos si esa suma está comprendida entre 5 y 19 octavas; y cubiertos si es igual o mayor que 20 octavas. Esto tiene su importancia ya que la frecuencia de días en los que el cielo está despejado al mediodía (a las 13h.) suele ser en Euskal Herria bastante superior a la frecuencia de los días considerados meteorológicamente como despejados. Así, en Igeldo los días en los que el cielo está despejado al mediodía suman 56 al año, pero los días considerados como despejados, que es la frecuencia que se suele reflejar en las estadísticas del observatorio, suman tan sólo 36. Es debido a que la nubosidad de primeras horas de la mañana, que a veces desaparece con rapidez y apenas es percibida por los habitantes del lugar, empobrece la cifra de días despejados. Estas diferencias son sobre todo notables en verano, lo cual, de cara a la información turística, no deja de tener su importancia. Así, en Donostia-San Sebastián, los días despejados del verano (junio, julio y agosto) considerados en las estadísticas del Instituto Nacional de Meteorología son sólo 10, pero, en realidad, son 20 los días en los que a las 13h. el cielo está despejado. Hecha la anterior aclaración, podemos analizar de forma comparativa, a lo largo del año y a lo ancho del territorio de Euskal Herria, las estadísticas de días cubiertos y despejados facilitadas por el Instituto Nacional de Meteorología para el período 1961-1990, pero sin olvidar que tienden a dar una imagen del país más nubosa de lo que en realidad es.

Días cubiertos. En la costa, Igeldo se presenta como el observatorio con mayor número de días cubiertos, 170, es decir, casi la mitad de los del año, lo que en parte puede ser debido a su posición a más de 250 metros de altura. Es de notar que en los observatorios costeros es septiembre el mes que presenta la menor frecuencia media de días cubiertos. Probablemente, un aumento de los días con vientos moderados del sur sea la causa. En el interior, las diferencias, debido a las características del relieve, son bastante grandes. Pamplona/Iruña es el observatorio con menor número de días cubiertos, 117, menos que en Logroño, 132, lo que en parte es probablemente debido a tener un clima más ventoso, que dificulta la total cobertura nubosa del cielo. La Llanada alavesa, más abierta a la influencia de la nubosidad proveniente del sector oeste, y también probablemente a las nieblas, registra un elevado número anual de días cubiertos: 146, y la máxima frecuencia de todos los observatorios en el mes de diciembre, 15,4 días cubiertos.

Días despejados. En cuanto a los días despejados, Pamplona/Iruña goza de la mayor frecuencia anual, 60 días, de los observatorios con datos, y Vitoria-Gasteiz sufre de tener el menor número, 35. Los valores de la costa oscilan entre los 35 y los 40 días despejados, y los de la Rioja, alcanzan casi los 60. En la Rioja, durante el verano, el número de días con cielo despejado es más que el doble de los que se registran en la costa. Es de suponer, aunque no tengamos datos, que el cierzo contribuirá a que aumente la frecuencia de días despejados en la Ribera, en donde probablemente se superen con facilidad los 70 días al año. En Biarritz (Lapurdi) no existen cifras del número de días cubiertos y despejados, tal y como son calculados en los observatorios de Euskal Herria continental, pero sí se hace una clasificación de los días según las horas de sol que han tenido. Así, con 0 horas de sol, se dan al año unos 24 días, y con más de 8 horas de sol, unos 105. Es de señalar la oscuridad del mes de marzo, y cómo el lluvioso abril tiene menos días de sol que marzo. También es interesante anotar que la insolación desciende y la nubosidad aumenta drásticamente al pasar de septiembre a octubre.

Nubosidad en Igeldo. Sobre la nubosidad del observatorio de Igeldo existe un estudio más preciso que aporta interesantes conclusiones. Los datos abarcan un período de 10 años, 1971-1980, y se refieren a la nubosidad registrada a las 13h. El porcentaje medio de cielo cubierto en Igeldo es muy alto: el 66%. Este dato está acorde con el carácter atlántico del clima. Según Brooks, un autor clásico de la meteorología, la nubosidad media global en la latitud de los 40 grados es del 50 % para los continentes y del 66 % (equivalente a la de Igeldo) para los océanos. Este porcentaje es sin embargo menor que el registrado, por ejemplo, en cualquiera de los observatorios de las Islas Británicas, lo que denota nuestra posición sureña en las latitudes medias. En Igeldo, el invierno y la primavera son, sin diferencias entre ellas, las estaciones del año más nubosas, y el trimestre julio, agosto y septiembre el menos nuboso, subrayándose la relativa baja nubosidad de este mes, septiembre, en el que comienza el otoño. La alta nubosidad de la primavera se relaciona con la alta frecuencia de nieblas costeras en esta estación del año, y el mínimo de la nubosidad veraniega por la influencia estabilizadora del anticiclón de las Azores. A lo largo del año, las observaciones de cielo cubierto (superior a 6 octas) alcanzan una frecuencia del 50 %, y las de cielo despejado (inferior a 2 octas) de sólo el 15 %. En todos los meses del año, incluso en los de verano, el porcentaje de observaciones con cielo cubierto es superior al de observaciones con cielo despejado. El final del invierno y toda la primavera es la época del año menos propicia a tener cielos despejados: en mayo, sólo un 8 %. En cambio julio registra una frecuencia del 30 % con cielos despejados y septiembre una frecuencia del 28 %. El mes de mayor frecuencia con cielo cubierto es abril, con el 61 %, y el de menos es agosto, con el 38 %. El que el viento tenga una componente del oeste y no del este, más que la oposición entre el norte y el sur, es determinante de la mayor o menor nubosidad. Así, los vientos con componente oeste (tercer y cuarto cuadrante) presentan unas frecuencias de cielo cubierto del 60 % y del 62 % respectivamente, frente a sólo una nubosidad del 31 % y del 42 % con vientos de componente este (primer y segundo cuadrante). Así, en lo que a nubosidad se refiere, poco importa en Igeldo que el viento sea del norte o del sur. El viento del sector sur, aunque apenas aporte lluvias, no se corresponde con cielos despejados. En este sentido, tampoco parece ser cierto lo que frecuentemente se dice: que la nubosidad de estancamiento es la nubosidad típica de la costa de Euskal Herria. El mejor tiempo, el de nubosidad más escasa, se produce con vientos del primer cuadrante (NE), característico de situaciones anticiclónicas estables, ya sea en verano por extensión hacia Europa del anticiclón de las Azores o ya sea en invierno por la acción de los anticiclones fríos europeos. El peor tiempo, el de mayor nubosidad, se produce con vientos del cuarto cuadrante (NW), aunque el menor número de situaciones con cielo despejado se da con vientos del tercer cuadrante (SW), característico de la parte anterior de frentes, cuando nubes negras amenazantes cubren la costa sin aún descargar lluvia.