Lexikoa

ORNITOLOGÍA

Zonas húmedas. Estuarios, rías, lagunas, etc., son zonas húmedas que aunque tengan características y orígenes geológicos distintos tienen en la presencia masiva de agua el aspecto distintivo y definitorio de las mismas. Este biotopo tiene una representación muy exigua en el País Vasco pero su importancia para las aves es enorme. Comparte con las estepas la peculiaridad de poseer una comunidad de aves muy diferente del resto de los biotopos pero a su vez se diferencia de este último biotopo en que la riqueza es enorme y con una muy alta exclusividad de especies. Sirviéndonos de los carboneros y de los patos podemos hacer un símil. Encontramos carboneros en cualquier bosque que estudiemos (robledal, hayedo, encinar, pinar, etc. o incluso zonas de setos y arbustos) en mayor o menor número según tipo de bosque y especie de carbonero que se trate, pero, puestos a buscar patos, tendremos que encaminar nuestros pasos hacia alguna marisma o laguna, de lo contrario difícil será toparnos con alguna de las diversas especies presentes en Europa. Lo mismo que ocurre con los patos acontece con garzas, fochas, correlimos, agachadizas y muchas otras especies. En el País Vasco tenemos dos marismas de cierto relieve: Urdaibai, en el estuario del río Oka en la zona central de la costa vizcaína, y Txingudi, en el estuario del Bidasoa, entre Guipúzcoa e Iparralde. Las lagunas de Pitillas y Las Cañas en la zona media de Navarra son las dos únicas zonas húmedas interiores de importancia. Una peculiaridad común a las cuatro masas de agua mencionadas es la gran variación estacional en la presencia de aves que en ellas se da. En las dos migraciones ocurren las mayores concentraciones cuando bandos en trasiego hacia el norte o hacia el sur recalan durante días o semanas en sus aguas o zonas fangosas circundantes. Según como sea el invierno en latitudes septentrionales europeas estas zonas húmedas pueden acoger durante los meses fríos cantidades importantes de patos y otras acuáticas. Especies características para este particularísimo biotopo hay muchas. Desde garzas y grullas, por comenzar por las de mayor envergadura, hasta buscarlas, carriceros y buitrones entre las más pequeñas, hay una verdadera legión de especies de humedales: todos los patos, gansos, fochas, polluelas, chorlitejos, archibebes, andarnos, zarapitos, correlimos, el escribano palustre...