Lexikoa

NAVEGACION

Instrumentos de navegación.
Sonda.
Estaba compuesta por un peso de plomo atado al extremo de una cuerda delgada señalizada por medio de nudos a distancias regulares. En el extremo libre del peso llevaba una oquedad rellena de sebo u otra substancia adherente, para recoger muestras del fondo. Transformada totalmente en un emisor de sonidos o ultrasonidos, que proporcionan por ecografía la profundidad y composición del suelo marino y su relieve, cualquiera que sea la velocidad del buque.

Brújula.
La primitiva se componía de una laminilla o aguja de acero imantada con magnetita -piedra imán- por medio de frotación, que era necesario cebar-imantar-a menudo; flotaba sobre un trozo de paja o astilla de caña en una vasija con agua o aceite. De engorroso funcionamiento por la tensión superficial de los líquidos. Perfeccionada durante el s. XIV, la aguja imantada toma la forma de una lámina con los extremos agudizados que se apoyaba sobre su centro de gravedad en un punto, pivotando en el interior de una caja o estuche en cuyo fondo estaba dibujada la rosa de los vientos. Luego, la rosa de los vientos quedó fija en el fondo de la caja o estuche, y éste se articuló por diámetros perpendiculares con el sistema cardan. Tras varios perfeccionamientos para compensar las variaciones magnéticas producidas por las masas metálicas del buque, ha finalizado su evolución en el girocompás, que se basa en las propiedades del giróscopo, que mantiene su eje en una posición fija y que no es afectado por los campos magnéticos del buque ni por sus movimientos, indicando, además, no el Norte magnético, sino el terrestre.

Ampolleta o reloj de arena.
Se componía de un recipiente de vidrio oblongo y simétrico con un estrangulamiento en su parte central a modo de estrecha cintura, relleno de arena tostada y finamente molida. Con una armadura externa para su manejo. Cuando la arena se encuentra en la parte baja del recipiente, se voltea la ampolleta, la parte de abajo pasa a estar arriba, y la arena por la acción de la gravedad comienza a descender poco a poco hasta que toda queda abajo. Entonces se voltea la ampolleta para repetir la operación. Cada pasada de arena tardaba media hora o una hora, según el calibre del estrechamiento.

Corredera.
Dispositivo para medir el camino recorrido por el buque, con la ayuda de una ampolleta de pocos minutos. De barquilla: Aparece a finales del s. XVI -antes se empleaba el sistema de la astilla-; se generalizó su empleo en el s. XVII. Construida por una tabla plana en forma de sector de círculo de unos 20 centímetros de radio y una abertura inferior a 90 grados, lastrada en el arco de círculo para que se mantenga en el agua en posición vertical, sujeta por un cordel fuerte que se abre en dos ramales, uno firme cerca del vértice del sector, el otro sujeto mediante una clavija a un agujero hecho en la parte baja del sector. Queda la barquilla como anclada en el agua, mientras que el cabo de retención se va largando conforme avanza el buque; este cabo tiene divisiones regulares hechas con nudos, que miden la distancia recorrida, mientras el reloj de arena señala el tiempo que transcurre. Efectuada la medición, un fuerte tirón del cordel desprende la clavija y puede entonces recogerse sin dificultad la barquilla. Corredera de hélice: Durante el s. XIX entra en función a bordo esta innovación. Está formada por una hélice fijada al extremo de un cabo. Puesta en el agua, la velocidad del buque hace que la hélice gire y haga girar a su vez el cabo, que por su otro extremo hace funcionar un cuentavueltas mecánico situado a bordo, el cual registra la distancia recorrida en un tiempo dado. Ya en el s. XX entra en función la corredera eléctrica, que proporciona en todo momento la velocidad exacta y registra la distancia recorrida desde el comienzo de la navegación. Combinada con un registro a proa permite en cada momento saber el camino seguido, aun cuanto éste derive de rutas y velocidades diversas.

Cuadrante.
Construido en forma de un sector de disco con una plomada suspendida de su vértice. En uno de sus radios extremos, por medio de dos pínulas se enfilaba el Sol, la distancia cenital marcada por el hilo de la plomada se leía sobre la graduación marcada en el sector circular, cuyo 0 correspondía con el extremo del radio empleado en la enfilación.

Ballestilla.
Constituido por una regla de sección cuadrada llamada virote, sobre la que se deslizaba otra regla perpendicular y con ambos lados de igual longitud. La observación se efectuaba enfilando simultáneamente el horizonte con el extremo inferior de la regla deslizante y el extremo del virote, y el Sol con el extremo superior de la regla deslizante y el otro extremo del virote. La lectura se hacía en la graduación que tenía dicho virote.

Astrolabio.
Consta de un círculo graduado y suspendido libremente mediante una anilla, con una regla diametral con dos pínulas por donde se observa la altura del astro, leyendo la altura en una escala graduada grabada en el borde del disco.

Nocturlabio.
Consta de tres piezas de madera. La más grande, un disco que en su periferia tenía grabada la división en meses y días, con un mango para sujetarlo por la parte inferior y resalto en la parte superior para dirigirlo al cénit; en el centro un taladro circular. La segunda pieza era otro disco de tamaño inferior que giraba centrada en el orificio de la primera, con la división del día grabada en su borde y un resalto para colocarlo sobre la fecha del primer disco en el día que correspondiera usarlo. La tercera pieza era una regla giratoria, que se movía hasta que su borde pasaba por la estrella Beta o Cochab de la Osa Menor, mientras a través del orificio central se enfilaba la Polar; entonces el borde de la regla señalaba la hora en el disco menor.

Sextante.
Después de la aparición de octante, basado en un rudimentario sistema óptico de lente y espejos, pronto fue sustituido por el sextante, con el que llegó a ser posible medir la altura en el mar con la precisión de un minuto. Muy mejorado después con un horizonte artificial, independiente de las condiciones del mar, primero por medio de una burbuja y después gracias a la aplicación de un giróscopo. v. MARINA; NAVE.

Miguel LABURU MATEO