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HIDROLOGÍA

Regímenes fluviales. La mayoría de los ríos vascos presentan un régimen de factor simple. Son de curso corto y por tanto se inscriben en zonas climáticas homogéneas; tanto las arterias principales como sus afluentes están sometidos al mismo sistema de alimentación, pluvial oceánico o pluvionival. Cuando hay diferencias, éstas son tan escasas que resultan insuficientes para alterar, antes de la desembocadura, los rasgos adquiridos en el curso alto. Las dos únicas excepciones las constituyen el Aragón y el Ebro, que presentan regímenes distintos a lo largo del recorrido en función de los diferentes aportes que reciben. Son por tanto regímenes de factor complejo. Todos los ríos que vierten al Cantábrico, salvo el Saisón, son de tipo pluvial oceánico. Son ríos caudalosos, de módulos elevados, como corresponde a una zona de elevadas precipitaciones, y las variaciones estacionales de caudal traducen las curvas anuales de precipitación. La nivosidad no introduce ningún dato especial ya que las precipitaciones sólidas, además de ser escasas, funden en fecha inmediata, y a efectos de alimentación pueden considerarse como lluvia. El período de altas aguas se extiende de noviembre a abril, presentando los máximos de caudal de diciembre a febrero, y un estiaje veraniego no demasiado acusado, con mínimos en julio. La irregularidad interanual registra valores muy bajos. La diferencia de caudal entre un año y otro es poco sensible y presentan en general una gran fidelidad entre la curva de variaciones estacionales de un año concreto y la curva promedio. También los ríos Zadorra, Ega y Arga presentan un régimen de tipo pluvial oceánico, y la curva de variaciones estacionales es semejante a la de los anteriores: período de crecidas en invierno, con máximos de diciembre a febrero y estiaje de verano. No obstante muestran algunas peculiaridades que les apartan del modelo más característico. Por un lado el módulo relativo presenta valores más bajos (Zadorra 15,1 litros, Ega 11,6 frente al Urumea, 41, o al Oria con 30 litros/seg./Km.2) y además sufren crecidas y estiajes más contrastados, más acusados, y mayor irregularidad interanual. El río Zadorra, como el Ega, denota los valores de pluviosidad más discretos de las sierras en las que instala su cabecera, a pesar de pertenecer a un área de características climáticas oceánicas. En el caso del Arga puede sorprender un poco su pertenencia al tipo pluvial oceánico, puesto que su cabecera es pirenaica (esto explica un pico muy moderado en abril), pero sus principales rasgos vienen determinados por los afluentes Ulzama y Arakil en los que se evidencia claramente el origen oceánico. El río Irati, como el Saisón, es un exponente del régimen pluvionival oceánico, propio también de otros derrames pirenaicos. El factor principal que determina el régimen es la precipitación de tipo oceánico montañés, y la nieve el secundario. Las lluvias abundantes del invierno casi enmascaran la retención en forma de nieve de la estación fría, cuya fusión en primavera da lugar a una crecida secundaria. El estiaje de verano es acusado, pero a pesar de ello el caudal específico alcanza niveles altos (25,9 litros/seg./Km 2). Estos ríos son también de régimen regular debido a la propia regularidad de las precipitaciones. El régimen del Aragón es uno de los más complejos del país. En la desembocadura acusa una mezcla de rasgos propios de nivo-pluvial pirenaico -dos estiajes, en verano e invierno- y pluvio-nival oceánico, resultado de una doble aportación: la del Irati y la de las aguas procedentes de Yesa, aunque estas últimas quedan parcialmente enmascaradas por el embalse. El módulo específico es muy alto -14,81./seg./Km 2-, sobre todo si se tiene en cuenta la gran extensión de la cuenca y el sangrado para regadío. El máximo de caudal se corresponde con la primavera, alimentado por las aguas de fusión, y a éste le precede un máximo secundario invernal, producto de la precipitación. El estiaje es veraniego y tiene sus fechas de máxima profundización en agosto. Aún mayor es la complejidad del río Ebro en el tramo correspondiente al País Vasco, debido a la amplitud de la cuenca y a la heterogeneidad de los aportes recibidos. Al paso por Alava pierde los rasgos de alimentación nivel (altas aguas en abril) que presentaba en el curso alto, en beneficio de un régimen de tipo pluvial oceánico, con un único máximo invernal y estiaje veraniego. Pero, tras ser engrosado por los derrames navarros, adquiere de nuevo el régimen pluvio-nival con dos máximos (el principal en marzo-abril y un secundario en diciembre) separados por un débil descenso en enero, y estiaje veraniego. En Miranda presenta un módulo relativo muy alto: 15,03 1./seg./Km.2 para una cuenca de 5.429 Km.2, que a la altura de Castejón desciende a 9,4 litros, lo cual no es poco si se tiene en cuenta que corresponden a una cuenca vertiente de 25.194 Km.2 (en condiciones similares el caudal específico del Guadiana es de 1,06 y el del Tajo, 2,77). Sobre las características de la red vea HIDROGRAFÍA.

RED HIDROGRAFICA DEL PAIS VASCO
Ríos Superficie
(Km²)
Longitud
(Km.)
Modulo anual
(m³/seg.)
Módulo relativo
L/seg/km²
Kadagua
Nerbión
Ibaizábal
Butrón
Oka
Lea
Artibai
Deba
Urola
Oria
Urumea
Oyarzun
Omecillo
Bayas
Zadorra
Inglares
Ega
Arga
Aragón (Navarra)
Bidasoa
Irati
Uhaitzandi (Saison)
Biduze
Urdazuri (Nivelle)
Errobi (Nive)
555
551,7
475,7
171,6
138,1
83,4
115
543,1
320,4
856,6
271,4
74,4
338,9
343,4
1.341,88
99,2
1.445,0
2.550
3.350
830
1.546
48,5
43,8
43,5
24,5
14,5

19,5
58
51,5
65,9
39,5
15,4
32,5
63,5
78,1
27
80
150
108
70
78
60
80

75
9,83
10,28
11,68
2,94
2,76
1,89
2,78
14,08
7,97
25,88
11,13
2,67
4,66
6,63
20,25
0,89
16,8
55,76
54
24,15
39
17,71
18,64
24,55
17,17
19,98
22,66
24,17
25,93
24,90
30,21
41,01
35,97
13,76
19,32
15,10
8,93
11,6
20,6
14,8
35,5
25,2