B) Materiales Mesozoicos. Los materiales Mesozoicos están muy bien representados, presentando una gran potencia. No existen lagunas estratigráficas, aunque se da un desarrollo desigual de los períodos y pisos.
Triásico. Ocupa amplias zonas en el Norte de Navarra, envolviendo los Macizos Paleozoicos (sector oriental de Cinco Villas...). También aflora en pequeños manchones en los diapiros (Orduña, Maeztu, Oyarzun, Villabona, Zarauz, Murguía...). Presenta una litología muy similar a la del Pérmico, siendo difícil diferenciar ambas formaciones, que en ocasiones reciben el nombre de Permotrías. Se inicia con el Bundsanstein, período escasamente representado, formado por areniscas silíceas rojas y limolitas. Algo similar ocurrre con el Muchelkalk, cuyos afloramientos -muy escasos-, se identifican con lentejones aislados, no cartografiables, compuestos de calizas finas y dolomias, con intercalaciones de margocalizas. Aflora fundamentalmente en las estructuras diapíricas y en algunos puntos de Navarra y Benabarra. Es la llamada facies germánica, típicamente continental, depositada bajo unas condiciones climáticas de marcada aridez. Mucha más entidad presenta el Keuper. Es eminentemente lacustre, destacando las arcillas abigarradas, arcillas yesíferas, sales, yesos y ofitas. Pese a todo, el Triásico está muy mal representado, es decir, sus afloramientos son escasos. Aparece en Bidarray, en la parte Sur del Baztán, hasta los alrededores de Velate, separando Valcarlos del Macizo de Cinco Villas; aflora en torno a San Marcial, en la margen derecha del río Urumea y en el monte Adarra. Un gran manchón lo encontramos al Sureste del Macizo de Aya, penetrando en Navarra por Ezkurra, llegando al Baztán a través de Zubieta y Santesteban. Se observan pequeños afloramientos en el Alto Valle del Gave de Larrau, separando los Macizos de Igunza y Mendibeltza; lo encontramos también en las estructuras diapíricas de Orduña, Munguía...
Jurásico. Está completo pero mal representado. Aflora a lo largo de una serie de bandas situadas al Sur del Macizo de Aya, en la Sierra de Aralar, Diapiro de Alloz, alrededores de Fitero, entre Espelette y Hasparren, y entre Iholdy y el río Saisson. El Liásico comienza con unas dolomías grises del Infralias, alternando con calizas y dolomías puras, que, hacia el techo de la serie, culminan en un banco de carniolas. A estos niveles se superpone una serie dolomítica-caliza del Hettangiense-Sinemuriense medio (Lias calizo). Inmediatamente encima, viene una serie de potencia variable, típicamente calizomargosa. El Dogger es netamente calizo, predominando las calizas puras, calizas margosas y margas esquistosas, que lateralmente pueden pasar a calizas areniscosas o areniscas. El Malm -último piso del Jurásico-, presenta mayor variedad de facies, destacando los materiales calizos, alternantes con dolomias, calizas arenosas, calizas dolomíticas y dolomías calcáreas.
Cretácico. Es el piso fundamental y mejor representado del País Vasco. Alcanza un espesor enorme y presenta series muy completas. No vamos a reseñar los afloramientos de materiales cretáceos, ya que éstos son muy abundantes y extensos. Esta formación se inicia mediante la deposición de la facies Weald. En Vizcaya (Anticlinal de Bilbao y su prolongación hacia el Aitzgorri), se caracteriza por presentar arcillas negras con intercalaciones calcáreas fétidas, bancos arenosos y yesos, mientras que en el resto del país está representado por una secuencia calcáreo-areniscosa muy potente. Aptense, Albense y Cenomanense. Es un episodio muy completo, puesto que presenta numerosas facies, destacando la deposición del complejo urgoniano y supraurgoniano. El primero está representado por calizas arrecifales masivas, calizas pararrecifales estratificadas, formaciones negras calcáreo-arenosas o margo-calcáreas y areniscas. El complejo supraurgoniano (Albense superior-Cenomanense inferior), es fundamentalmente arenoso, comprendiendo una sucesión de facies flysch de capas duras y blandas, representadas por areniscas calcáreas y calizas arenosas, alternando con argilitas hojosas, más o menos areniscosas, pudiendo aparecer en ocasiones calizas arrecifales.
Cretácico Superior. Es preciso diferenciar dos regiones netamente contrastadas. Por una parte, al Norte, el Cretácico superior (Guipúzcoa, Vizcaya y País Vasco Continental), forma una unidad muy continua, mientras que, al Sur (Alava y Navarra), aparece claramente diferenciado en todos sus términos. En el sector septentrional está representado por la formación flysch, mientras que en Alava y Navarra predominan las calizas, más o menos arcillosas.
Vizcaya, Guipúzcoa y País Vasco Continental.
a) Cenomanense Superior-Coniacense: Margas y calizas margosas.
b) Santoniense-Campaniense: Flysch margo-arenoso.
c) Maestrichtiense: margas flyschoides.
Alava y Navarra.
a) Cenomanense. Al Norte, es fundamentalmente arcilloso, mientras que hacia el Sur se vuelve paulatinamente más arenoso.
b) Turonense. Calizas margosas. Hacia la parte superior pasa a sucesiones margosas o a calizas y dolomias detríticas.
c) Coniaciense. Calizas cristalinas, calizas limo-arcillosas y margas.
d) Santoniense. Predominan los Carbonatos, aunque hacia el Este, los aportes terrígenos se hacen muy abundantes, apareciendo calizas limoso-arenosas.
e) Campaniense. Es fundamentalmente margo-calizo, con intercalaciones calcáreas. Hacia el techo de la serie, aparecen areniscas gruesas, margas arenosas, calizas arenosas y arenas.
f) Maestrichtiense. Se inicia mediante una formación arenosa que paulatinamente deja paso a una secuencia carbonatada, con dolomias y algunas arenas.
Triásico. Ocupa amplias zonas en el Norte de Navarra, envolviendo los Macizos Paleozoicos (sector oriental de Cinco Villas...). También aflora en pequeños manchones en los diapiros (Orduña, Maeztu, Oyarzun, Villabona, Zarauz, Murguía...). Presenta una litología muy similar a la del Pérmico, siendo difícil diferenciar ambas formaciones, que en ocasiones reciben el nombre de Permotrías. Se inicia con el Bundsanstein, período escasamente representado, formado por areniscas silíceas rojas y limolitas. Algo similar ocurrre con el Muchelkalk, cuyos afloramientos -muy escasos-, se identifican con lentejones aislados, no cartografiables, compuestos de calizas finas y dolomias, con intercalaciones de margocalizas. Aflora fundamentalmente en las estructuras diapíricas y en algunos puntos de Navarra y Benabarra. Es la llamada facies germánica, típicamente continental, depositada bajo unas condiciones climáticas de marcada aridez. Mucha más entidad presenta el Keuper. Es eminentemente lacustre, destacando las arcillas abigarradas, arcillas yesíferas, sales, yesos y ofitas. Pese a todo, el Triásico está muy mal representado, es decir, sus afloramientos son escasos. Aparece en Bidarray, en la parte Sur del Baztán, hasta los alrededores de Velate, separando Valcarlos del Macizo de Cinco Villas; aflora en torno a San Marcial, en la margen derecha del río Urumea y en el monte Adarra. Un gran manchón lo encontramos al Sureste del Macizo de Aya, penetrando en Navarra por Ezkurra, llegando al Baztán a través de Zubieta y Santesteban. Se observan pequeños afloramientos en el Alto Valle del Gave de Larrau, separando los Macizos de Igunza y Mendibeltza; lo encontramos también en las estructuras diapíricas de Orduña, Munguía...
Jurásico. Está completo pero mal representado. Aflora a lo largo de una serie de bandas situadas al Sur del Macizo de Aya, en la Sierra de Aralar, Diapiro de Alloz, alrededores de Fitero, entre Espelette y Hasparren, y entre Iholdy y el río Saisson. El Liásico comienza con unas dolomías grises del Infralias, alternando con calizas y dolomías puras, que, hacia el techo de la serie, culminan en un banco de carniolas. A estos niveles se superpone una serie dolomítica-caliza del Hettangiense-Sinemuriense medio (Lias calizo). Inmediatamente encima, viene una serie de potencia variable, típicamente calizomargosa. El Dogger es netamente calizo, predominando las calizas puras, calizas margosas y margas esquistosas, que lateralmente pueden pasar a calizas areniscosas o areniscas. El Malm -último piso del Jurásico-, presenta mayor variedad de facies, destacando los materiales calizos, alternantes con dolomias, calizas arenosas, calizas dolomíticas y dolomías calcáreas.
Cretácico. Es el piso fundamental y mejor representado del País Vasco. Alcanza un espesor enorme y presenta series muy completas. No vamos a reseñar los afloramientos de materiales cretáceos, ya que éstos son muy abundantes y extensos. Esta formación se inicia mediante la deposición de la facies Weald. En Vizcaya (Anticlinal de Bilbao y su prolongación hacia el Aitzgorri), se caracteriza por presentar arcillas negras con intercalaciones calcáreas fétidas, bancos arenosos y yesos, mientras que en el resto del país está representado por una secuencia calcáreo-areniscosa muy potente. Aptense, Albense y Cenomanense. Es un episodio muy completo, puesto que presenta numerosas facies, destacando la deposición del complejo urgoniano y supraurgoniano. El primero está representado por calizas arrecifales masivas, calizas pararrecifales estratificadas, formaciones negras calcáreo-arenosas o margo-calcáreas y areniscas. El complejo supraurgoniano (Albense superior-Cenomanense inferior), es fundamentalmente arenoso, comprendiendo una sucesión de facies flysch de capas duras y blandas, representadas por areniscas calcáreas y calizas arenosas, alternando con argilitas hojosas, más o menos areniscosas, pudiendo aparecer en ocasiones calizas arrecifales.
Cretácico Superior. Es preciso diferenciar dos regiones netamente contrastadas. Por una parte, al Norte, el Cretácico superior (Guipúzcoa, Vizcaya y País Vasco Continental), forma una unidad muy continua, mientras que, al Sur (Alava y Navarra), aparece claramente diferenciado en todos sus términos. En el sector septentrional está representado por la formación flysch, mientras que en Alava y Navarra predominan las calizas, más o menos arcillosas.
Vizcaya, Guipúzcoa y País Vasco Continental.
a) Cenomanense Superior-Coniacense: Margas y calizas margosas.
b) Santoniense-Campaniense: Flysch margo-arenoso.
c) Maestrichtiense: margas flyschoides.
Alava y Navarra.
a) Cenomanense. Al Norte, es fundamentalmente arcilloso, mientras que hacia el Sur se vuelve paulatinamente más arenoso.
b) Turonense. Calizas margosas. Hacia la parte superior pasa a sucesiones margosas o a calizas y dolomias detríticas.
c) Coniaciense. Calizas cristalinas, calizas limo-arcillosas y margas.
d) Santoniense. Predominan los Carbonatos, aunque hacia el Este, los aportes terrígenos se hacen muy abundantes, apareciendo calizas limoso-arenosas.
e) Campaniense. Es fundamentalmente margo-calizo, con intercalaciones calcáreas. Hacia el techo de la serie, aparecen areniscas gruesas, margas arenosas, calizas arenosas y arenas.
f) Maestrichtiense. Se inicia mediante una formación arenosa que paulatinamente deja paso a una secuencia carbonatada, con dolomias y algunas arenas.
