Sailkatu gabe

DECLINACIÓN (INFIJOS SEMÁNTICOS)

Gan. Se adhiere 1.° a vocablos de seres animados, no precisamente personales como Aita y ni, sino también a zaldi, erle. No se dice erlera yoan ni zalditik etorri sino erlearengana con dirección a la abeja, zaldiarenganik de el caballo. 2.° ante los afijos locativos n, tik, a, anz, agino y ako. Al chocar la n del infijo con la n del inesivo queda sólo una. Aitagan + n Aitagan en el padre. 3.° en algunos dialectos mediante el posesivo: Aitarengan; en el B y varias comarcas de otros se une directamente al sufijo declinativo. En Lizarraga de Elkano (Joan. 1-6) se leen sin el posesivo Jangoikoaganik bialia enviado de Dios y nik aitu tudanak beraganik (Joan. VIII-26) las cosas que he oído de él. En Etchenique se leen con el posesivo izanainganik (Joan. 1-6) y el mismo pasaje sin el posesivo en las traducciones S y BN: izan zenaganik del que fue. Leizarraga se valió del posesivo en algunos vocablos, en otros no. Norenganik dugula ezagutu behar dugu? Yainkoaganik de quién hemos de reconocer haberlo recibido? de Dios (Suppl. 161). De aqui sacará el lector que no estuvo Bonaparte muy acertado al circunscribir a los dialectos B y G el uso de este sufijo gan. Sin duda, cuando tal asentó no habían salido a la luz las citadas producciones publicadas a sus expensas. Copiosos ejemplos pudo haber sacado también de su con justicia tan apreciado Axular. Harengana egoizten du bere gogoa a aquella inclina su deseo (Gueroco 2.ª 360-5), harenganik izan dituen haurrei a los niños que ha tenido de aquella (Ibid. 368-8). Amoranteaganikako haurra el niño habido de la concubina (Ibid. 360-18). Hasta Inchauspe, en la tercera edición de la obra respetó estas frases. A ciencia cierta, no se puede resolver si las formas con el posesivo Aitarengana, nereganik... son más o menos antiguas en el idioma, más o menos puras que las que no lo llevan, como Aitagana, niganik... etc. El hecho de que entre los vascos occidentales (en el dialecto B) sean desusadas las primeras formas permite conjeturar que, como baita (& 483) es casi sinónimo de gan y por su significación parece exigir el posesivo y vive precisamente entre los orientales, el uso de gure baitan, gure baitarik habrá tal vez influido en guregan, gureganik en vez de gugan y gugandik. Puede suceder que un mismo vocablo tenga doble acepción de idea local y de ser animado, como por ejemplo en pueblo, ciudad y gente. En el primer sentido se dice sin el infijo gan: errirantz o errirontz hacia el pueblo. En el segundo se hace uso de él, como en eta luzaturik eskuak erriaganontz "y extendidas las manos hacia el pueblo" que tradujo diestramente Uriarte (Lev: IX-22). Etxetik etorri da ha venido de casa (domicilio) y etxeagandik eztabe eragozpenik izan no han tenido impedimento de parte de la casa (razón social). Esto sucede mucho con los pronombres demostrativos y cuantitativos. Cuando representan a seres animados reciben el infijo gan: onegana etorri tan vino a este (por ejemplo, hombre), onetan eztago lertxunik en estos (lugares) no hay grullas. A veces personalizamos una idea inanimada y le aplicamos justamente este infijo, como en el proverbio 22 de Refranes y Sentencias: ostikoa akuluaganako (en vez de akulurako) idientzat gaiso coz para el aguijón dañosa para el buey, ala iges egingo dute ezpata batgandik bezela así huirán como de una espada (Ur. Lev. XXVI-36). Lastotu dana alderatu bear da eskuareaz gariaganik lo que se ha reducido a paja sepárese del trigo con el rastrillo (Per. Ab. 151-8). La idea de separación alderatu comunica en cierto modo vida a la idea de trigo.