Lexikoa

CANTERO

Fuera del país usaban el vascuence, que les servía además como buen medio de guardar sus secretos profesionales. El general F. de Sojo es autor de un breve estudio sobre "La Pantoja, jerga de los maestros canteros de Trasmiera"; en esta jerga incluye un buen número de palabras vascas usadas por los canteros gallegos del s. XIX y santanderinos. De ambas jergas, la pantoja santanderina y el latín dis canteiros son estas palabras que entresaca Caro Baroja (Los Vascos, 1958, p. 471): batebi = dos; iro = tres; lao = cuatro; bosto = cinco; andio = grande; araguia = carne; ardoa = vino; arguina = cantero; arria= piedra; artoa = borona; ascorea = hacha; acosca, eguzqui, uzquia = sol; bai = sí; bizarra = barba; Caicó, Jaicoa, Quicoa = Dios; chacurro = perro; digun, egun = día; esnia = leche; ez = no; guichis = poco; iriosco = toro; jatear = comer; mandoa = burro o caballo; oguia, uguia = pan; ordaco, urdio = cerdo; ordallo = tocino; oreta, ura = agua; orza = frío; sagarria, xagardas = manzana; sua = lumbre; surquina = bruja; zarro = viejo; zorrios = piojos; zurico = duro de plata; zustiagana -= madera. Parece ser que las voces vascas abundaban en otras jergas especiales de oficios. La identificación de la obra se hacia con signos y marcas pero también se usaban otros signos cuyo secreto semántico habría que desvelar.