Concepto

Zozomikoteak

Con su variante zozomikatuak, denominación que reciben los primeros días de abril, por lo general lluviosos o nevosos. La tradición popular los contempla como un castigo de la naturaleza o de los dioses por la excesiva confianza depositada en los buenos días de finales de marzo. Según un cuento recogido por Barandiaran (ASEF, 1922) un pastor se burló de marzo porque, pese a haber sido malo, no había conseguido matar a ninguna de sus ovejas. Marzo le habría pedido entonces algunos días prestados a abril y fueron tan nevados que mató a todo el rebaño; el carnero que se salvó dejó, además, al pastor bizco. Según Juan Garmendia Larrañaga, el citado pastor faltó a la promesa de regalar a marzo una oveja, vengándose el mes mediante el préstamo. En Laurgain, recoge Garmendia otro cuento según el cual marzo pidió prestados unos días a abril "para que al toro que se abriga en un espino se le quiten las ganas de mugir", reprochando al animal su imprevisión. Orixe en su poema Euskaldunak (Axurtaro) se hace eco de esta creencia y traduce zozo-mikote por la época del "emparejamiento de los mirlos".