Fiesta que se celebraba en Zarautz (Gipuzkoa) en torno al día de la Trinidad. La semana anterior a la festividad, la juventud de la villa buscaba en los campos, montes y bosques, zarzas, argomas, y abrojos secos, y agarrándolos con ganchos y horcas que hacían ellos con ramas de árboles, los llevaban arrastrando por todos los caminos hasta el pueblo, y allí formaban un gran montón de combustible para el día de la fiesta. Al anochecer del día de la Trinidad hacían con todo una gran hoguera. Allí quemaban también pellejos rotos y cosas viejas. Alrededor de la hoguera bailaban el zortziko, la soka-dantza y el fandango al son del tamboril. A media noche el alcalde daba aviso de retirada a sus casas y se cerraban las tabernas.
Ref. J. de Iruretagoyena. Anuario de (la Sociedad de) Eusko Folklore, II.
