Léxico

TRATAMIENTO

En 1319 las Cortes de Navarra daban ya tratamiento de Majestad al rey de Francia y de Navarra, Don Felipe el Luengo, en un documento para su jura. En 1330 el concejo de Tudela daba el mismo tratamiento al rey Don Felipe en un papel que comenzaba diciendo A la real Magestat. En 1365 un memorial presentado con los hidalgos de Milagro al rey Don Carlos II principiaba con las mismas palabras. En 1372 daba el rey de Navarra a la reina su mujer el dictado de nuestra cara compainera la Reina. Mi cara é bien amada compainera la reina Doña... La infanta Doña Juana, hija del rey Don Pedro de Aragón, a quien el de Navarra regaló 5.000 francos en dicho año, daba su poder a Bernardo Catalán, para recibir esa cantidad, titulándose hija del Serenísimo y Excelentísimo príncipe D. Pedro rey de Aragón ...; y hablando de Don Carlos II de Navarra, decía mi tío el Ilustrísimo príncipe D. Carlos rey de Navarra. En la misma época los reyes se daban entre sí el tratamiento de hermanos. En 1383 las monjas de Santa Clara de Estella, solicitando que Don Carlos II mandase pagar una pensión de 20 libras anuales que les tenía asignada, le dirigieron un memorial donde se leen las palabras que siguen: "A la Real Magestad: las vuestras humildes dueinas, servidoras á Dios noch et dia, por vos Seinor la abadesa et dueinas menoretas del convento de vuestro monasterio de Santa Clara de Estella, con humil et debida reverencia, suplicando significamos ... ". En 1395 la condesa de Fox, en una súplica que dirigía al rey Don Carlos III su sobrino para que la proveyese de trigo, c omenzaba así: Redoptable Senior; sepa la vuestra escelent Alteza que dias há... Las cartas del rey Don Carlos III a la reina, comenzaban diciendo: Reina muy cara et muy amada. El príncipe de Viana Don Carlos, hablando de su esposa, decía: nuestra muy cara et muy amada muger; y de su madre, La Seinora reina mi muy reductable seinora et madre. El mismo príncipe llamaba a don Luis de Beaumont: el Egregio, é muy caro, é muy amado tio D. Luis de Beaumont, condestable de Navarra. La Ilustrísima reina nuestra muger, decía el rey Don Juan II en 1451; y la reina decía, hablando del mismo rey, nuestro Seinor et marido. En 1454, hablando del conde de Lerín, se decía: el Egregio don Luis de Beaumont, condestable del reino, conde de Lerín. En 1455 Pierres de Peralta, hablando del rey don Juan, decía: el Ilustrísimo seinor et muy esclarecido príncipe D. Joan, por la gracia de Dios, rey de Navarra. Por los años 1540, el rey y los virreyes daban en sus cartas convocatorias a Cortes los tratamientos siguientes: Al obispo de Pamplona, Ilustre señor. Al prior de San Juan, Magnífico y muy reverendo señor. Al prior de Roncesvalles y al deán de Tudela, Muy, reverendo señor. A los abades de los monasterios, Reverendo señor. Al condestable y al marichal, Muy ilustre señor. Al marqués de Falces, Ilustre señor. Seguían después de esto otros tratamientos, según la categoría de las personas: Muy magnífico señor, Magnífico señor, Muy, noble señor, Noble señor, y éste era el ínfimo de los tratamientos en la clase de la nobleza. En cuanto a los ayuntamientos de los pueblos se daban los siguientes. Pamplona: Magníficos y muy nobles señores los alcaldes y regidores de la ciudad de Pamplona. Estella y Tudela: Muy nobles señores los alcaldes, justicia y regidores, etc. Sangüesa, Olite, Viana, Puente la Reina, Tafalla y Lumbier: Nobles señores los alcaldes y regidores, etc. A todos los demás pueblos: Honrados y especiales amigos. José Yanguas y Miranda.