Se señala en el barrio de El Karral la existencia de la Torre de Revilla que debió de ser lo que más tarde fue un caserón cuyos muros en su parte baja son de un espesor superior al del resto del edificio. Su aspecto es el de un palacete. Debajo del alero, una pintura mural muy en uso de finales del siglo XVIII, y un escudo de armas con fecha de 1646.
Ref. Ybarra, J.; Garmendia, P.: Torres de Vizcaya. Las Encartaciones. Madrid, 1946 (pp. 191).
