Corporación de Bayona (Laburdi) que albergaba a torneros y pulidores, y era muy poderosa pues se había enriquecido por los numerosos barcos que se construían en el puerto. Muy celosa de sus privilegios, abrió un proceso en 1705 a la corporación de los marinos por violación de estatutos. En 1495 la Corporación Municipal había dado su aprobación a un nuevo estatuto presentado por la compañía. En 1766 tuvo lugar un nuevo proceso con un comerciante de sombrillas de Saint-Esprit, y en 1776, los estatutos de los maestros pulidores fueron presentados de nuevo a la aprobación de la Corporación Municipal. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
