Léxico

TESORO

Cantidad de dinero, bienes u objetos preciosos, reunida y guardada, altxor (G), ondasun (B, G), diru-pilla (AN, G), dirutze (L, H, A, Lh), duhulat(h)e (BN, S), dihulate, duhulate (H, Lh), sigungo, sigunko (L, BN, H, Lh), ur(h)eketa (L, BN), diruketa (Pl. Mug).

Depósito donde se guarda dinero, bienes u objetos preciosos, ondasuntegi, satabia (B), altxor, gordairu (G), gordeleku (AN, B), gordaillu (B, G, S), gordailu (L), dirugordairu, dirutegi (Hb, Lh), r(h)esaur (Leiz), tresor (E. Lap.), tesorua (Añib), satabi (B-m), urretegi, altxortegi (EKIN).

Deuda del tesoro, altxorraren zor. Tesoro público, altxor publiko (UZEI).

Tesoro artístico, ertialtxorra. Tesoro municipal, uri-dirutza. Tesoro nacional, laterri dirutza. Tesoro provincial, erki-dirutza (E. J.).

Fig. Persona o cosa, o conjunto de ellas de calidad excelente, munduan batekoa (B-eib-m, G-elg), yayoa (G-bid-don-us), bikain (B-d-mond, G); emakume yayoa (G-bid-don-us), un tesoro de mujer.

Empleado irónicamente, joia (Lh), zer joia! (Lh).

Fig. Nombre dado por sus autores a ciertos diccionarios, catálogos, etc., iztegi (AN, B, G), hiztegi (BN, L, S).

Diccionario Auñamendi
En Navarra, según Yanguas y Miranda, los tesoros hallados eran del rey. En 1365 mandaba Don Carlos II al recibidor de Estella que fuese personalmente a la villa de Laguardia y averiguase quiénes eran las personas que habían hallado un tesoro y, qué cantidad, "et aqueillo sopido lo pongades a nuestra mano". Por los años 1372 el mismo rey mandaba buscar un tesoro que se decía estar escondido en Lumbier; para ello hizo derribar, inútilmente, una casa y horno de Martín Zaragozano, a quien se pagaron 10 libras por indemnización de daños. En 1492 el virrey don Gabriel, señor de Abenes o Abenas, habiendo llegado a su noticia que se hallaba un tesoro de tiempos antiguos en la circunferencia de Santo Domingo de Sabasán, términos de Ujué, Pitillas, Beire y Murillo el Cuende, dio comisión a Mosén Juan Chapón, su capellán, y a Juan de Escaray, escudero de Olite, para que lo hiciesen buscar con personas de industria. José Yanguas y Miranda.
Existe entre los campesinos la creencia de la existencia de tesoros, bien enterrados en tierra, bien en las cuevas. Barandiarán recoge algunas de éstas señalando la existencia de pellejos llenos de oro pero sin determinar nunca el lugar exacto. Así p. ej., Urrezulo de Ataun (Gipuzkoa) que literalmente significa "agujero del oro". Los caseros han excavado repetidas veces esta clase de lugares entre ellos la cueva de Mairulegorreta, en el alto de Maruelexa (Nabarniz, Bizkaia) y en las cuevas de Balzola (Dima, Bizkaia), Iruaxpe (Aretxabaleta) y de Putterri. Un tesoro -campana de oro, devanadera de oro, arca de oro- se halla en la sierra de Urbasa, en paraje donde diariamente pasan las ovejas. Casi a flor de tierra, la pezuña de la oveja que pace encima, lo toca y lo pondrá al descubierto en cualquier momento. En Munoeta (lugar conocido también con el nombre de "Campo de César", cerca de Cambo) había oro enterrado. Sobre él se hallaba una espada, pero ésta desapareció y el oro no puede ser localizado ahora. Se halla igualmente un tesoro en el monte Larte, dando frente a la iglesia de Berastegi; en un sitio del monte Udalatx, sobre el cual caen derechos los rayos del sol a las 12 del día; en el monte Ereñusarre, en el de Goikogane (Arrankudiaga), en Igozmendi (Aulestia); en la colina de Iruña (despoblado romano); en la sierra de Aralar; en la montaña de Ariz (Leitza); en una cueva de las montañas de Oiartzun, de cuya boca se oye el canto del gallo del caserío Berdabio; en un paraje del monte Saibei, cerca de Urkiola, de donde se ve la luz de la lámpara del santuario, etc... La codicia de quienes desean hacerse ricos desenterrando tales tesoros no logra sus designios. Se trata de un tabú cuya observancia es obligada por el genio de la Tierra, como ocurrió en los montes de Irukutzeta y de Auza y en los campos de Arranzelai (Etxalar). Ref. José M. de Barandiarán: Mitología Vasca, Madrid, 1960.