La sintaxis del euskera. Difiere de la de los demás idiomas que le rodean. El orden de los sintagmas, la realización o no realización fonética del sujeto o de los complementos, la ausencia de elementos pronominales pleonásticos, son algunas de las diferencias a las que aludimos.
En lo concerniente a los sintagmas comenzaremos por hablar de lo que se viene definiendo como "galdegaia" y "mintzagaia". Llamamos galdedaia al elemento o elementos portadores de la mayor carga significativa en relación al resto de los elementos que componen la frase y que aportan nueva información, hasta entonces desconocida. Es sabido que en euskara el orden de los elementos de la oración es de relevancia significativa. Un determinado sintagma desempeñará una función de mayor o menor transcendencia según el lugar que le haya asignado el hablante. Lo que en castellano se marcaría por medio de una paráfrasis, en euskara vendría marcado por el orden de los diversos elementos que integran la oración. Si tuviéramos que traducir del castellano al euskara una oración cualquiera como por ejemplo: "Mañana iremos a la biblioteca" sin más contexto que nos informe sobre el contenido expreso de la misma, tendríamos problemas para optar entre "Bihar joango gara liburutegira" y "Liburutegira joango gara bihar" correspondiendo éstas, respectivamente, a: "Es mañana cuando iremos a la biblioteca" y "Es a la biblioteca a donde iremos mañana". El paralelismo del francés con el castellano, en este caso concreto, sería pleno: "Demain nous irons à la bibliothèque" se prestaría en euskara a las dos posibilidades anteriormente aludidas, que en el caso de ser explicitadas deberían formularse como "C'est demain que nous irons à la bibliothéque" y "C'est à la bibliothèque que nous irons demain". Como hemos podido observar, esa posición prioritaria con respecto al conjunto de los elementos es la inmediatamente anterior al verbo; consiguientemente, aquel elemento que ocupe el mencionado lugar será el que tenga el privilegio de ser el más destacado. Cuando es la acción del verbo la que ha de ser remarcada, se pone difícil el cumplimiento de la regla anteriormente citada; para ello, y dependiendo de que nos hallemos ante un verbo conjugado sintéticamente o uno conjugado perifrásticamente, adoptaremos diferentes soluciones: en el primer caso, la adición del prefijo "ba-" o del infinito del verbo conjugado si es afirmativa y la acción de la partícula "ez" si negativa; en el segundo, el refuerzo de la conjugación analítica con la inserción del verbo "egin" entre el verbo principal y el auxiliar. Otra opción, cuando se trata de la conjugación analítica, sería la de mantener el verbo sin adición ni sustracción de elemento alguno; coexisten en la lengua opciones diversas y tan vigentes las unas como las otras: "Apurtu egin da" existe junto con "Apurtu da" ("Se ha roto" / "Cela c'est cassé"), abarcando cada cual una extensión dialectal. Así tendremos oraciones afirmativas como "Joan noa liburutegira" o "Liburutegira noa" ("Voy a la biblioteca" / "Je vais à la bibliothèque"), indistintas también por la misma razón. En el caso de verbo conjugado analíticamente tendríamos "Liburutegira joan egin da" y "Joan egin da liburutegira" ("Ha ido a la biblioteca", "Il/Elle est allé/e à la bibliothèque") también indistintas en caso afirmativo; en las negativas, lo relevante es la negación misma de la acción del verbo, por ello, la partícula "ez" toma primera posición en el grupo verbal y se altera el orden del verbo principal y el auxiliar: en "Ez da joan liburutegira" o "Liburutegira ez da joan" ("No ha ido a la biblioteca" / Il/Elle n'est pas allé/ e á la bibliothéque"), carece de importancia el lugar que ocupa "liburutegira" igual que en los casos anteriores. Cabría reseñar que en estos ejemplos podríamos añadir elementos como "gaur trenez" ("hoy en tren" / "aujourd'hui par le train") y cuantos quisiéramos más, pero su posición podría ser cualquiera, siempre que se respetara la norma correspondiente para destacar la acción del verbo. "Liburutegira joan egin da gaur trenez", "Gaur trenez joan egin da liburutegira", "Gaur liburutegira joan egin da trenez", y "Joan egin da liburutegira gaur trenez" ("Hoy ha ido a la biblioteca en tren" / "Aujourd'hui il/elle est allé le à la bibliothèque par le train"), todas las combinaciones posibles son válidas y aún cabría añadir las mismas oraciones sin la inserción de la forma "egin".
Parece haber una cierta tendencia a colocar los sintagmas que completan la oración juntos y en la posición anterior a la del "galdegaia". Lo que realmente es importante, novedoso para el emisor y parece que también debiera serlo para el receptor dentro de esa oración, tan larga como queramos hacerla, es el "galdegaia". La alteración intencionada de este orden, más o menos presente en los diversos dialectos vascos, puede constituir otra fórmula de subrayar la importancia del elemento que se pretende. Asimismo, en el estilo coloquial, tanto la entonación como el contexto pueden dar opción a alterar las reglas, sin perder por ello un ápice el sentido del que se quiera dotar a la oración. Los demás constituyentes de la oración, que tienen su carga de contenido y comunican mensaje, son conocidos como mintzagaia. Podría decirse que es en estos dos bloques en los que se encuentra dividida la oración en euskara, entendiéndose siempre que se trata de una primera división y que tanto el "galdegaia" como el "mintzagaia" están constituidos por sintagmas.
En lo concerniente a los sintagmas comenzaremos por hablar de lo que se viene definiendo como "galdegaia" y "mintzagaia". Llamamos galdedaia al elemento o elementos portadores de la mayor carga significativa en relación al resto de los elementos que componen la frase y que aportan nueva información, hasta entonces desconocida. Es sabido que en euskara el orden de los elementos de la oración es de relevancia significativa. Un determinado sintagma desempeñará una función de mayor o menor transcendencia según el lugar que le haya asignado el hablante. Lo que en castellano se marcaría por medio de una paráfrasis, en euskara vendría marcado por el orden de los diversos elementos que integran la oración. Si tuviéramos que traducir del castellano al euskara una oración cualquiera como por ejemplo: "Mañana iremos a la biblioteca" sin más contexto que nos informe sobre el contenido expreso de la misma, tendríamos problemas para optar entre "Bihar joango gara liburutegira" y "Liburutegira joango gara bihar" correspondiendo éstas, respectivamente, a: "Es mañana cuando iremos a la biblioteca" y "Es a la biblioteca a donde iremos mañana". El paralelismo del francés con el castellano, en este caso concreto, sería pleno: "Demain nous irons à la bibliothèque" se prestaría en euskara a las dos posibilidades anteriormente aludidas, que en el caso de ser explicitadas deberían formularse como "C'est demain que nous irons à la bibliothéque" y "C'est à la bibliothèque que nous irons demain". Como hemos podido observar, esa posición prioritaria con respecto al conjunto de los elementos es la inmediatamente anterior al verbo; consiguientemente, aquel elemento que ocupe el mencionado lugar será el que tenga el privilegio de ser el más destacado. Cuando es la acción del verbo la que ha de ser remarcada, se pone difícil el cumplimiento de la regla anteriormente citada; para ello, y dependiendo de que nos hallemos ante un verbo conjugado sintéticamente o uno conjugado perifrásticamente, adoptaremos diferentes soluciones: en el primer caso, la adición del prefijo "ba-" o del infinito del verbo conjugado si es afirmativa y la acción de la partícula "ez" si negativa; en el segundo, el refuerzo de la conjugación analítica con la inserción del verbo "egin" entre el verbo principal y el auxiliar. Otra opción, cuando se trata de la conjugación analítica, sería la de mantener el verbo sin adición ni sustracción de elemento alguno; coexisten en la lengua opciones diversas y tan vigentes las unas como las otras: "Apurtu egin da" existe junto con "Apurtu da" ("Se ha roto" / "Cela c'est cassé"), abarcando cada cual una extensión dialectal. Así tendremos oraciones afirmativas como "Joan noa liburutegira" o "Liburutegira noa" ("Voy a la biblioteca" / "Je vais à la bibliothèque"), indistintas también por la misma razón. En el caso de verbo conjugado analíticamente tendríamos "Liburutegira joan egin da" y "Joan egin da liburutegira" ("Ha ido a la biblioteca", "Il/Elle est allé/e à la bibliothèque") también indistintas en caso afirmativo; en las negativas, lo relevante es la negación misma de la acción del verbo, por ello, la partícula "ez" toma primera posición en el grupo verbal y se altera el orden del verbo principal y el auxiliar: en "Ez da joan liburutegira" o "Liburutegira ez da joan" ("No ha ido a la biblioteca" / Il/Elle n'est pas allé/ e á la bibliothéque"), carece de importancia el lugar que ocupa "liburutegira" igual que en los casos anteriores. Cabría reseñar que en estos ejemplos podríamos añadir elementos como "gaur trenez" ("hoy en tren" / "aujourd'hui par le train") y cuantos quisiéramos más, pero su posición podría ser cualquiera, siempre que se respetara la norma correspondiente para destacar la acción del verbo. "Liburutegira joan egin da gaur trenez", "Gaur trenez joan egin da liburutegira", "Gaur liburutegira joan egin da trenez", y "Joan egin da liburutegira gaur trenez" ("Hoy ha ido a la biblioteca en tren" / "Aujourd'hui il/elle est allé le à la bibliothèque par le train"), todas las combinaciones posibles son válidas y aún cabría añadir las mismas oraciones sin la inserción de la forma "egin".
Parece haber una cierta tendencia a colocar los sintagmas que completan la oración juntos y en la posición anterior a la del "galdegaia". Lo que realmente es importante, novedoso para el emisor y parece que también debiera serlo para el receptor dentro de esa oración, tan larga como queramos hacerla, es el "galdegaia". La alteración intencionada de este orden, más o menos presente en los diversos dialectos vascos, puede constituir otra fórmula de subrayar la importancia del elemento que se pretende. Asimismo, en el estilo coloquial, tanto la entonación como el contexto pueden dar opción a alterar las reglas, sin perder por ello un ápice el sentido del que se quiera dotar a la oración. Los demás constituyentes de la oración, que tienen su carga de contenido y comunican mensaje, son conocidos como mintzagaia. Podría decirse que es en estos dos bloques en los que se encuentra dividida la oración en euskara, entendiéndose siempre que se trata de una primera división y que tanto el "galdegaia" como el "mintzagaia" están constituidos por sintagmas.
