La semana, serie de varios días consecutivos, ni es ni ha sido en todos los pueblos y en todos las épocas una división septenaria. La vieja cultura indoeuropea no la conoció; los celtas dividieron los días en períodos de tres y de nueve. Los del Creciente Fértil en el III Milenio a.C. poseían una semana de cinco días y un apéndice temporal del que pudieron proceder, en el II Milenio, los dos días restantes. La semana de siete días -incluida en la cultura hebrea pasó en el Bajo Imperio a Roma, a las religiones sincréticas y al cristianismo.
La primitiva semana vasca de tres días. Hasta la romanización, la semana vasca debió ser ternaria. Los mismos nombres de los tres primeros días lo indican con claridad: aste-lehena "primero de la semana", aste-artea "el de entremedio de la semana" y aste-azkena o eguazken "el último de la semana".
Los restantes cuatro días. El jueves es ostenguna u ortzeguna, el día de ortz "cielo", "firmamento", "trueno", "dios de lo alto", nombre emparentado con el "donnerstag" germánico dedicado al dios del trueno, y con el "jueves" latino o "día de Júpiter". Calco de raigambre indoeuropea efectuado en época protohistórica, como el mismo viernes ortzirala u ostirala "día siguiente al de Ortz". El hecho de que el jueves sea también llamado eguen y el viernes eguakitza induce a Barandiarán a pensar que "Hegu" pudo ser otro nombre de un dios celeste equivalente al Ortzi atestiguado por Picaud en el s. XII. En cuanto al sábado larunbata y al domingo igandea parecen relacionarse con los cuartos de la luna, cada cuarto el primero el plenilunio en el segundo. Las variantes sapatua y domeka derivan el uno del hebreo y el otro del latín y son fruto de la cristianización.
La primitiva semana vasca de tres días. Hasta la romanización, la semana vasca debió ser ternaria. Los mismos nombres de los tres primeros días lo indican con claridad: aste-lehena "primero de la semana", aste-artea "el de entremedio de la semana" y aste-azkena o eguazken "el último de la semana".
Los restantes cuatro días. El jueves es ostenguna u ortzeguna, el día de ortz "cielo", "firmamento", "trueno", "dios de lo alto", nombre emparentado con el "donnerstag" germánico dedicado al dios del trueno, y con el "jueves" latino o "día de Júpiter". Calco de raigambre indoeuropea efectuado en época protohistórica, como el mismo viernes ortzirala u ostirala "día siguiente al de Ortz". El hecho de que el jueves sea también llamado eguen y el viernes eguakitza induce a Barandiarán a pensar que "Hegu" pudo ser otro nombre de un dios celeste equivalente al Ortzi atestiguado por Picaud en el s. XII. En cuanto al sábado larunbata y al domingo igandea parecen relacionarse con los cuartos de la luna, cada cuarto el primero el plenilunio en el segundo. Las variantes sapatua y domeka derivan el uno del hebreo y el otro del latín y son fruto de la cristianización.
