Historiadores

San Vandregisilo

Autor de la "Crónica Fontenellensis", fuente histórica de mediados del siglo IX (año 850), a la que pertenece esta noticia:

Carolus placitum in Vermeria palacio tenuit in mense junio. Ibi ad eum legati venerunt Induónis et Mitionis, ducum Naverrorum, dona afferentes; paceque et impetrata, reversi sunt.

"En el mes de junio del 850 reunió Carlos la Dieta en el palacio de Verberie. Allí se le presentaron los embajadores de los duques navarros Induo y Micio, ofreciéndole dones: y una vez impetrada y obtenida la paz, se volvieron".

La "Crónica Fontenellensis" habla de dos embajadores representantes de dos duques navarros cuyos nombres están, indudablemente, mal transcritos: Induo y Mizio. Se ha especulado sobre quiénes serían esos personajes. Desde luego casi todos los medievalistas coinciden en identificar a Induo con Eneko, el viejo rey pamplonés, discrepando en cuanto se refiere a Mizio. Arbeloa, que comenta sagazmente las distintas identificaciones propuestas por los historiadores Jaurgain, Balparda, Sánchez Albornoz y Urbel, llega a la conclusión de ver en Mizio un afrancesamiento de Muza, el jefe banukasi de Tudela. [Orígenes, II, p. 333]. Esta interpretación de Arbeloa es muy aceptable ya que hacía tiempo que paces y capitulaciones las hacían ambos jefes y parientes de mutuo acuerdo, siempre que las circunstancias lo hacían posible. Coincide también esta paz con Carlos el Calvo con la sublevación contra el Emir en el mismo mes y año. La paz así obtenida les cubre por el norte de toda clase de contratiempos por parte de los francos. Las paces de los jefes vascones con Carlos el Calvo unificaban prácticamente a todos los euskaldunes cuya porción alavesa había venido siendo afecta al Ducado. Estos conocimientos no favorecían en nada a Muza que tanto se había distinguido en las luchas contra los francos y los vascones ducales en particular, cuyo conde Sancho había sido prisionero suyo en una incursión sobre Barcelona. Carlos el Calvo rescató a los condes enviando embajadores y obsequios a Muza. De este modo se llega a una reconciliación.