Industrias

PUNTAS DE PARÍS

Palas de acero, herramientas para labor, acero para la forja y para calzar, de los Sres. Elorza e hijo. Antigua empresa guipuzcoana descrita por Bustinduy, a fines del s. XIX, así: «Esta fábrica, situada en el barrio de San Pedro de Oñate, fue fundada en 1877 para la fabricación de puntas de París. Al primitivo edificio-molino en que se estableció la fábrica, se añadió un nuevo cuerpo de edificio compuesto de almacén para primeras materias y de pisos principal y segundo para depósito de materias fabricadas. En el primer edificio se instalaron 8 máquinas para la elaboración de puntas, movidas por un rueda hidráulica de 8 caballos de fuerza, que dan una producción de 500 kilogramos diarios. Las puntas elaboradas pasan a cuatro tambores donde se pulimentan; después de cuya operación son conducidas a la sala de empaquetar, donde se confeccionan paquetes de 5 y 10 kilogramos. En el año 1880 desarrollaron la fabricación dedicándose a la elaboración de palas de acero; a este efecto aumentaron los edificios por el O. con uno de 60 metros de longitud, planta baja y principal; y por el S. con otro de 80 metros, más otros tres que establecieron para casas de obreros. En la planta baja se instaló una hermosa máquina cortante, destinada al corte de la chapa en forma de pala, la que produce en un solo golpe. Esta poderosa máquina fue construida en los talleres de A. Echeverría y Compañía, en Pasajes. En el otro edificio se hallan instalados los elementos necesarios para terminar la elaboración de las palas, como son: varios tornos para el pulimento y un cepillo mecánico para hierro. En este edificio se pintan las palas, se forman atados de a seis y se almacenan. Esta fábrica está alumbrada por luz eléctrica, producida por una dinamo movida por una rueda hidráulica de 5 caballos de fuerza. La producción diaria de palas es próximamente de unas 400, compitiendo ventajosamente con las del extranjero. El número de obreros que esta fábrica ocupa es de 50. En el año 1885 adquirieron la antigua ferretería situada a 2 kilómetros de la villa, en la carretera que se dirige a Vergara, en el barrio de Zubillaga, destinándola a la fabricación de otra clase de herramientas, producción del hierro por el sistema llamado forja a la catalana, y del acero; en ella han montado variedad de herramientas, mecanizando de este modo la fabricación; hay una máquina soplante de un cilindro, muy poderosa, movida por una rueda hidráulica de 10 caballos de fuerza, que sirvió para dar aire al horno catalán y a ocho fraguas; pero como hoy la forja a la catalana ha desaparecido por la competencia de los altos hornos, han tenido que suprimirla y dedicarse exclusivamente a las fraguas. Este ferrería se compone de varios cuerpos de edificios; uno de ellos compuesto solamente de planta baja con una superficie de 800 metros cuadrados, en donde tiene establecidos sus talleres con dos martillos pilones, una poderosa estampa, un horno para caldear las piezas, un martinete, una máquina para hacer herraduras, una tijera para cortar el hierro en frío hasta el grueso de 50 milímetros, otra tijera menor para cortar varillas, y varios útiles más, movido todo por una rueda hidráulica de 16 caballos de fuerza. En el martinete se preparan los bloques de acero para luego introducirlos en el horno. Para la fabricación de herraduras tiene una máquina especial, la cual, después de introducir la varilla de acero en un horno construido expresamente para caldear, les da la forma de herradura; y en caliente pasa a otro martillo pilón, en donde marca los agujeros de los clavos; luego pasa a una pequeña cortante que, al mismo tiempo que quita las rebarbas perfora los agujeros; y queda la herradura dispuesta para la venta. La producción diaria de este producto es de 500 kilogramos. Todas las herramientas que se confeccionan en esta fábrica son de acero Bessmer. Los demás departamentos se hallan destinados a almacenes de carbón vegetal y depósito de tablones para la construcción de mangos para palas y madera necesaria para carretillas. El número de operarios de esta segunda fábrica es de 20». Ref. «La industria guipuzcoana a fines de siglo» 1894, pp. 114-116.