Banderizo vizcaíno del siglo XV. Hermano de Sancho, desterrado por la muerte de Sancho de Anucibay, fue a Toledo; pero al morir Sancho Ospina regresó de Castilla y comenzó la guerra. Noticioso de cómo los lacayos de Anucibay solían salir a pedir a los acemileros al camino, vino una mañana lluviosa, vistiendo capa blanca encapillada, y otros veinte hombres con él cubiertos con sus capas, sonando las mulas. Les salió Iñigo Fraca de Anucibay a pedir, y como lo vio Diego Fernández, que iba delante, cuidólo tomar en las armas, e acogiósele a una casa, y, entrando en pos de él, cerróles una moza la puerta, que eran los de Anucibay, e quedaron los suyos fuera, e matólo el uno por otro dentro, e fue mucho mal ferido Diego Fernández, con un cuchillo, en bajo la pierna, e entraron los suyos por las tejas, e falláronlo mal ferido e al otro muerto, e lleváronlo a la torre de Lamuza e guareció allí bien de la ferida. «Después de guarecer de su ferida Diego Fernández, hubo muchas muertes e feridas entre ellos y los de Anucibay e duró mucho la contienda, fasta que se perdonaron e ficieron casamientos muchos entre ellos e duró mucho tiempo la paz entre ellos». Ref. Juan Carlos Guerra
