Perfil biográfico
Nacido en Oiartzun (Gipuzkoa) el 30 de junio de 1916 , hijo de Bernardo y de María. D. Bernardo, que era natural de Urretxu (Gipuzkoa), era el médico de la localidad; Dª María era natural de un caserío de Oiartzun. El matrimonio, de profundas convicciones religiosas, tuvo diez hijos, siete varones, entre los que había un abogado, Ion, un médico, D. Dionisio, tres veterinarios, nuestro protagonista, D. José y D. Jesús Mª, que emigraron a América donde ejercieron la profesión, dos sacerdotes, D. Peio y D. Ignacio y de las tres féminas, una de ellas fue monja.
Siendo ya vecino de Zarautz, se casó en la iglesia parroquial de Rentería con Dª María Juliana "Miren" Huarte Arreche, el 22 de abril de 1946, natural de la villa galletera, oficiando la liturgia el presbítero D. Ignacio Oñatibia Audela, hermano del contrayente. Como testigos de la boda, firmaron entre otros los veterinarios D. Ángel Ercilla Echeverría y D. Pedro Ochoteco Segura. Tuvieron seis hijos, Aintzane, Miren-Lourdes, Iñaki, Imanol, Mikel y Yon.
Falleció en Donostia/San Sebastián el 12 de marzo de 1997.
Formación
Finalizado el bachiller en junio de 1932 y obtenido su título expedido por la Universidad de Valladolid, inició sus estudios en la Escuela Superior de Veterinaria de Zaragoza en setiembre del mismo año.
Con el objetivo de practicar deporte, se hizo socio, con su compañero de Escuela D. Enrique Zurutuza, del Club Deportivo Helios, a donde acudían los jueves y domingos a jugar a pelota en el frontón, a practicar natación en la piscina y el remo en el río Ebro.
También participaba activamente, con sus hermanos Yon, Joxe y Dionixio, en el Centro Vasco Universitario "Eusko Ikasleak" de Zaragoza impartiendo clases de txistu, instrumento del que era un virtuoso y de algunos bailes vascos.
Finalizada la contienda civil en 1939, el Gobierno dispuso medidas de urgencia para dotar de profesionales a la sociedad, tan mermada por los tres años de sangría y la posterior represión que afectó sobremanera a la Veterinaria, de forma que aquellos alumnos que estuvieran en los dos últimos cursos de la carrera, si lo deseaban, podían hacerlos en uno, es decir, cinco meses lectivos por curso; Oñatibia, que estaba en quinto curso, optó por cursarlo en los nueve meses, renunciando a la posibilidad que se le ofrecía, siendo el único de su promoción que optó por tal opción por considerar que su formación resultaría más completa; profesores y alumno pasaban las horas de clase en animada charla sobre los diferentes temas.
En su Expediente Académico, figuran diez sobresalientes con matrícula de honor, dieciséis sobresalientes, diecinueve notables y siete aprobados; hizo el examen de Reválida de Veterinario el 11 de mayo de 1940, con la calificación de aprobado y se le expidió el Título el 4 de marzo de 1941 [1] .
Realizó el Curso de Inseminación Artificial que se celebró en San Sebastián durante el mes de agosto de 1946, obteniendo el correspondiente título de especialista.
La Contienda
Durante la Guerra Civil, se incorporó al Regimiento de Artillería Pesada nº 3 de San Sebastián el día 17 de marzo de 1937, siendo licenciado el 2 de abril a causa de su miopía, pero, como consecuencia de una revisión extraordinaria, sentó plaza definitivamente, como artillero segundo de la Segunda Batería, el 23 de setiembre del mismo año.
Aquí ocurrió una anécdota relacionada con su aspecto que recordaba D. Enrique Zurutuza.
En virtud de las buenas relaciones de Franco con la Iglesia, los obispos solían mediar para que todos los seminaristas, religiosos o sacerdotes ocuparan puestos de inferior riesgo a los de primera línea, habida cuenta que la vida en las trincheras era precaria, harto deprimente y nada edificante, especialmente para los aspirantes al sacerdocio.
En la unidad de Oñatibia existían dos soldados en esas condiciones y el oficial encargado de los traslados de destino, pretendiendo la mayor discreción y poniendo en práctica su sagacidad, optó por localizarlos en la batería; uno de los escogidos, precisamente por su aspecto, fue Manolo que, desde el 3 de octubre pasó destinado a la Oficina de Refugiados de la Comandancia Militar de Fuenterrabía, (Hondarribia), ubicada en el hotel La Concha, de aquella ciudad, destino que ocuparía hasta el 1 de marzo de 1938.
Una vez desecho el entuerto, el 3 de octubre, se marchó voluntario a la 2ª Batería de Cañones Legionarios, destacada en Leciñena (Zaragoza), participando en varias acciones de guerra en Teruel, Morella y otras localidades castellonenses; el 27 de julio de 1938 fue nombrado "Practicante Veterinario", con categoría de brigada [2] , pasando destinado a la Sección Móvil de Evacuación Veterinaria de la 15ª División en el frente de Teruel [3].
Su actividad profesional
Su primer destino profesional, según comentó a Jaime Zubía en una ocasión que iban juntos a comprar ganado a Cantabria, fue en la localidad cántabra de Liendo, pero debieron ser unas semanas.
Beasain (Gipuzkoa). En Gipuzkoa se estrenó en Beasain, el 2 de octubre de 1940, ocupando interinamente la plaza de Inspector Municipal Veterinario que había dejado vacante por destitución por razones políticas Pedro Goena Urquía y que ejercía interinamente Eugenio Lecuona. El 6 de junio de 1941, bajo la Presidencia del alcalde Serafín Esnaola Elícegui, se acordó su nombramiento por unanimidad [4] . El 1 de julio de 1941, renunció a la plaza por no poder atenderla debidamente [5].
Oiartzun (Gipuzkoa).
Participó en el concurso para cubrir la plaza en propiedad de Inspector Municipal Veterinario de su localidad natal, Oiartzun, en 1941 [6] junto a otros tres candidatos; valorados los méritos de todos ellos, resultó que D. Manuel Oñatibia tenía 23,5 puntos, D. José Agustín Guezala Bidegain 16, D. Juan Antonio Oyarzabal Plazas 11 y D. Raimundo García Rodríguez ninguno. Los tres primeros eran excombatientes y tanto Oñatibia como Guezala eran brigadas, pero Oyarzabal, que fue sargento, era Caballero Mutilado de Guerra por la Patria lo que le suponía ponerse a la cabeza del resto de los concursantes; el Ayuntamiento optó por evacuar una consulta y dejar sobre la mesa el nombramiento [7].
En la sesión municipal del Ayuntamiento de Oiartzun del 18 de junio de 1941, vistos los informes recibidos y ante la existencia de precedentes similares en otras localidades guipuzcoanas, tras votación, nombraron al Sr. Oñatibia, hijo de la localidad, porque "sin tener en cuenta el grupo al que perteneciere, reunió la mayor puntuación de entre todos los solicitantes", pero el Gobernador Civil dejaría sin efecto el nombramiento, ordenando que la plaza debía ser cubierta por el Caballero Mutilado, Sr. Oyarzabal Plazas.
Sub-Inspector Veterinario, interino, del Servicio Provincial de Ganadería. En noviembre de 1941 ingresó en el Cuerpo de Inspectores Municipales Veterinarios realizando el correspondiente cursillo [8] y obteniendo el número 7 de los 108 aprobados
Como compensación por la pérdida de la plaza de Oiartzun, el 15 de noviembre de 1.941 fue designado Sub-Inspector Veterinario, interino, del Servicio Provincial de Ganadería de Guipúzcoa, un cargo burocrático que estaba vacante tras el pase a supernumerario de D. Santos Ovejero del Agua, que le permitió situarse y esperar a que surgiera alguna plaza de más enjundia, en el que permanecería hasta el 16 de setiembre de 1.943. para tomar posesión de la plaza de Inspector Municipal de Azkoitia el mismo día [9].
Azkoitia (Gipuzkoa). En Azkoitia se alojó en el bar Errezil; aquí permanecería, ejerciendo sus labores inspectoras y la clínica del ganado vacuno por los caseríos del término municipal; de esta época es su trabajo de investigación relacionado con la hematuria o cistitis hemorrágica de los bóvidos.
Zarautz (Gipuzkoa). En la sesión municipal del Ayuntamiento de Zarautz celebrada el 16 de mayo de 1945 bajo la Presidencia del Alcalde D. Ángel Urriza Aldaz, se acordó que a la vista de la hoja de calificaciones facilitada por el Inspector Provincial Veterinario, se nombraba Inspector Municipal Veterinario a nuestro protagonista, por tener la puntuación más alta de cuantos aspirantes acudieron al concurso [10] y el 30 de junio de 1945, tomaba posesión de la plaza de Inspector Municipal Veterinario de Zarautz, que ocuparía hasta su jubilación reglamentaria el 30 de junio de 1985.
Pero su dinamismo no se dejaría esperar tras la toma formal de posesión del cargo; el 26 de setiembre del mismo año presentaba una memoria al Ayuntamiento sobre las deficiencias observadas en las actividades del matarife y la ventrera, proponiendo su sustitución, que aceptó la Corporación [11] . En la sesión del 27 de marzo de 1946, se aprobaba su proyecto de mejora en el matadero municipal, dotándole de un vallado de protección [12].
El 14 de abril de 1947, nuestro protagonista conseguía que la Corporación decretara el cierre del local de la Plaza del Mercado destinado a matadero de corderos, carente de casi todos los requisitos que exigía el Reglamento de Mataderos [13].
El 29 de noviembre de 1948, de conformidad con el Ayuntamiento de Getaria, se le reconocía el primer quinquenio [14].
Por donde estuvo, dejó constancia de su buen hacer profesional, elevados conocimientos técnicos permanentemente actualizados, cumplidor con sus compromisos, innovador y eficaz en su trabajo.
Accedió a la jubilación forzosa anticipada el 1 de enero de 1985.
Su actividad extraprofesional
Siendo, como se acaba de citar, por formación y principios, hombre serio, responsable y escrupuloso en sus obligaciones profesionales, sabía aprovechar el tiempo y dedicarse a organizar multitud de actividades que, en general, tenían un denominador común: la permanente consolidación de los valores determinantes de la identidad vasca: el euskera y el caserío, como tronco de origen, ambos, estrechamente relacionados; sin duda, le impulsaba a ello su espíritu inquieto y soñador.
Desplegó su incansable energía en infinidad de campos de la más variada índole, en opinión, de su amigo Zurutuza, fue el veterinario más variopinto que jamás conoció la historia de la veterinaria guipuzcoana, especialmente una vez asentado en su plaza de Zarautz.
Columnista en euskera, Comenzó como colaborador de las revistas de inspiración y tutela religiosa Arantzazu, de los franciscanos, Zeruko Argia, de los capuchinos, Goiz Argi, con artículos en euskera que, en aquella época, 1945, sólo podían publicarse en estos medios.
Txistulari, dantzari, cantante. Estando en Zarautz, recibió una carta de su hermano Ion, desde Nueva York, invitándole a que fuera con él y se integrara como txistulari, dantzari y cantante en un grupo de danzas vascas que había creado con el nombre de Euskadi Group y que proyectaba una gira por los Estados Unidos, Canadá, Cuba y Puerto Rico.
Manolo, como activado por un resorte secreto, se decidió a ir; la resistencia de su esposa fue tenaz, pero, una vez más, supo salirse con la suya y se presentó en 1952, en la ciudad de los rascacielos, dejando a Zurutuza al cargo de sus caseríos y obligaciones sanitarias y recorriendo durante seis meses aquellos países, cosechando triunfos que, si no llega a ser por la familia que había dejado aquí, tal vez le hubieran decidido a quedarse allí por el resto de sus días.
Conferenciante. También ejerció como charlista o conferenciante para los ganaderos, desplazándose casi todos los domingos por los pueblos guipuzcoanos durante tres años, con la colaboración de D. Matías Beristaín; también solía aprovechar las fiestas patronales de barrios y pueblos de marcado carácter rural, donde se celebraban concursos de ganado.
Editor. En esta época es cuando, al amparo esta vez del Conde de Peñaflorida y la revista Munibe de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, fundó la publicación Lurberri, que tuvo una vida efímera, debido a la inesperada muerte, por accidente, del mecenas.
Con su hermano Yon creó una editorial y una casa discográfica, Edili, que publicaban su método para el aprendizaje del euskera "Euskera Irrati bidez, Euskera jolaz bidez y Euskera Artez".
La Escuela Rural "Zabalegui". En el verano de 1959, dio un paso importante en su objetivo quimérico de formar a los caseros guipuzcoanos y así poder rentabilizar el caserío; con el apoyo de quien fuera director de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, D. Carlos Lamfús, compró a las hermanas Aristegui Ulloa la finca rústica "Zabalegui" sita en el barrio de Lugaritz de San Sebastián por 2.275.000 pesetas y la inscribió a su nombre el 2 de julio de 1959 [15].
Posteriormente, promovió una sociedad en la que se integraron con él, su amigo, el veterinario de Azpeitia Enrique Zurutuza Altolaguirre, el biólogo y escritor José Mª "Lauran" Busca Isusi [16] , entonces afincado en Marcilla (Navarra); los ingenieros Jesús Azcarate Larrañaga, vecino de Urnieta y Javier Goena Aldanondo, vecino de Irún, hijo de D. Leoncio, veterinario de Segura; el florista de Ayete, José Salaverría Sudupe; José Mª Aranzadi Barandiarán, comerciante de Fuenterrabía; José Manuel Perurena Elola, agricultor de Peralta (Navarra) y el párroco de Añorga y condiscípulo en Roma de Angello Roncalli, que llegaría a ser Juan XXIII y organizador de la visita de éste a Gipuzkoa cuando era Patriarca (cardenal) de Venecia en julio de 1958, Juan Mª Galarraga Uzcudun, primo del boxeador y nacidos ambos en Régil, a la que denominaron "Zabalegi Enseñanzas Rurales, S.A." e inscribieron a finales del mismo año [17].
Se trataba de enseñar a los jóvenes procedentes del caserío las últimas técnicas en producción agrícola y ganadera; al frente del centro docente, en calidad de secretario general y Apoderado nombraron a José Manuel Perurena Elola.
La experiencia no resultó económicamente viable y habida cuenta la evidente rentabilidad social del proyecto, la finca e instalaciones pasaron a ser gestionadas por la Caja de Ahorros Municipal, en agosto de 1961, que continuó con el proyecto y mantuvo a los entusiastas fundadores, en la Junta del Patronato hasta el año 1986 en que se regulariza el aspecto jurídico en lo que a la Caja se refiere y se incluye en la Junta del Patronato a algunos consejeros de la entidad, entre ellos al carpintero urnietarra, afincado en Donostia, Mikel Eizaguirre o al Secretario de la Junta, el técnico de la propia Caja, Peio Ibaibarriaga.
El 19 de enero de 1990 se declaraba disuelta la Sociedad "Zabalegi Enseñanzas Rurales, S.A." y la finca se inscribía a nombre de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad Municipal de San Sebastián [18].
Además de las formativas, otra de las actividades que, como veterinario, desarrollaba desde Zabalegui, siempre bajo el patrocinio de la Caja de Ahorros Municipal era la de organizar grupos de ganaderos para trasladarse al ferial de Torrelavega (Cantabria) para comprar vacas y novillas, acompañarlos y asesorarles en la adquisición, realizando además un reconocimiento externo y auscultación del animal.
Guionista de radio. Junto a su, profesionalmente admirado, Enrique Zurutuza Altolaguirre, fue guionista y actor de locuciones radiofónicas.
Durante veintiséis años, con periodicidad semanal, en la emisora del Movimiento "La Voz de Gipuzkoa" y bajo el patrocinio de la misma entidad de ahorro, se hicieron populares los diálogos entre el baserritarra irónico y socarrón Joxe Miguel (Zurutuza) y el personaje serio, más científico y urbano, D. Antonio (Oñatibia), apoyados por la dulce voz de Mª Dolores Aguirre, los comentarios de José Mª Etxebeste y las colaboraciones del franciscano Esteban Agirretxe "Begi-aundi".
Posiblemente se inspiraron en las escenas dialogadas de espíritu cómico, pero siempre con un espíritu pedagógico, que publicaba en la sección "Berrichukeriak" del quincenal "Gipuzkoako Nekazaritza" la Diputación provincial de Gipuzkoa a comienzos del siglo XIX y que dirigía el responsable de la Escuela Ambulante de Fraisoro, el perito agrícola D. Ignacio Camarero-Nuñez Arizmendi (1881-1910), donde Don José aleccionaba al casero Panchiku [19].
Sus objetivos eran suscitar interés por el euskera harto maltratado en aquellos tiempos, a la vez que elevar el nivel de formación de nuestros ganaderos. Lamentablemente no se guardan testimonios sonoros de aquella época.
Entre las numerosas felicitaciones que recibieron, se cuenta la del Lehendakari José Antonio Aguirre, desde París, por su labor formativa y fomento del uso del euskera en tan difíciles momentos para la supervivencia de nuestra lengua.
Una finca experimental poco afortunada. Hizo pruebas para implantar en Gipuzkoa el cultivo de diferentes plantas, entre ellas la del tabaco, para lo que compró una finca en la vega de Zarautz; no resultó satisfactorio.
Diseñó y ejecutó en el caserío Loidi de Getaria, arrendado para poner en práctica sus experimentos, un proyecto de aprovechamiento del estiércol para la producción de gas metano, basado en una experiencia que había observado en Francia, llegando a obtener combustible para todas las necesidades del caserío, pero la general implantación del gas butano para uso doméstico, más sencillo y económico, acabó con las expectativas de negocio.
En el mismo escenario, trabajó sobre la producción de heno artificial y luego con un programa de trabajo que pretendía demostrar la rentabilidad del caserío.
A comienzos de la década de los setenta participó en una explotación porcina en Aya, negocio al que accedió por mediación de otro veterinario que trabajaba en las explotaciones de Ernesto Montero de Irún, D. Antonio Almale Aranda, pero la iniciativa no prosperó.
Apasionado del euskera. Contrario a la unificación lingüística del euskera planteada en el Congreso que Euskaltzaindia, la Academia de la Lengua Vasca, celebró en Arantzazu (Oñati –Gipuzkoa-), en 1968, fue de los creadores de Euskerazaintza Euskeraren Erri Akademia, "Academia del Euskera Popular", secretario de la misma durante más de tres años e inspirador de sus publicaciones, Euskarezaintza y Saski Naski, junto con su hermano D. Ignacio y D. Luis Mendieta.
Fue miembro de la Asociación de Escritores Vascos P. Kardaberaz.
Al iniciarse la transición pretendió crear un diario en euskera y había iniciado sus primeros contactos con distintos promotores y entidades de ahorro y financieras, como recuerda Mikel Eizaguirre a quien también recurriría en varias ocasiones para solicitar su colaboración en proyectos, orientaciones técnicas y presupuestos para la ONG "Alkar Laguntza" en cuya fundación intervino ya en sus últimos años de vida, junto a D. Andoni de Esparza y que desarrollaba su labor en Ecuador en un centro de formación profesional con comedores para los alumnos.
A principios de 1997, meses antes de su muerte, visitó al consejero de Educación de Navarra para mostrarle un método atractivo para el aprendizaje del euskera.
En los cinco últimos años de su vida, mantuvo una página semanal en euskera, en El Diario de Navarra de Pamplona
Perfil humano
Su íntimo amigo, con quien compartiría vivencias durante 64 años, D. Enrique Zurutuza Altolaguirre, lo recuerda como un hombre de mediana estatura, con gafas, caminando erguido, paso ágil y vivo, mostrando, permanentemente, un semblante risueño. Conversador ameno, utilizando el euskera siempre que fuera posible y observando en todo momento buenos modales. Era un hombre simpático, con cierto aire de seminarista o sacerdote que confundía a mucha gente, como luego veremos.
Manolo o Manu, fue un hombre de arraigada convicción cristiana, de misa y comunión diarias, guiado en todos sus actos por la más estricta moral.
Era un soñador nato, con la cabeza siempre llena de proyectos fantásticos de la más variada índole, que los defendía con verdadera pasión, pues confiaba en ellos con ciego optimismo. Tal conducta, poco reflexiva, le condujo al fracaso en algunas ocasiones, si bien, también alcanzó objetivos altamente meritorios.
Actividad colegial
Se colegió en el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Gipuzkoa el 20 de agosto de 1940, correspondiéndole el número 38.
Participó activamente en la vida colegial guipuzcoana, llegando a ser Vocal Técnico de la Junta de Gobierno, bajo la Presidencia de su amigo D. Enrique Zurutuza Altolaguirre, desde el 26 de agosto de 1954 hasta el 15 de marzo de 1956.
Sus publicaciones
Publicó los siguientes libros, de temática diversa:
Contribución al estudio de la hematuria o cistitis hemorrágica de los bóvidos. El trabajo está dedicado a "Los abnegados ganaderos de Azcoitia con todo afecto". Fue Premio "San Francisco de Asís" 1.955 del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Gipuzkoa, patrocinado por la Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa y editado por su Servicio de Publicaciones el mismo año.
Baserria diru Bidean. Baserriko gora-berak aurrera nola eraman. El libro, íntegramente en euskera, está dedicado a sus padres y a las familias de los caseríos "Nere guraso maite eta euskal baserriko sendi jatorrari", expresando un agradecimiento a un jesuita, Goikoetxea que al parecer le apoyó "Esker beroak AITA GOIKOETXEA (Iru-Garate) jesuitari, liburu au alik ondoen argitaratxeko eman didan laguntasunagatik". También fue "Premio San Francisco de Asís" 1956 y editado por la entidad de ahorro patrocinadora en 1957.
Catecismo del ganadero. Premio Caja de Ahorros Vizcaína en 1.959. Esta obra se publicó en 1.961 por el Servicio de Publicaciones de la Caja de Ahorros de Santander.
El matrimonio es así. Es un opúsculo de 189 páginas de contenido religioso y moralizaste que, en opinión de Zurutuza, es el libro de contenido más extraño imaginable, dedicado fundamentalmente a la "experiencia de la primera noche" y normas de conducta para el acontecimiento. El libro conoció tres ediciones, una de ellas en 1965, de cinco mil ejemplares cada una.
Epílogos
Sus elevados conocimientos técnicos y su carácter honesto y bueno le granjearon enormes simpatías, no sólo por parte de los baserritarras de Zarautz, sino de su Oiartzun natal y la franja que desde allí se extiende hasta Getaria.
Y añade con emoción su amigo Zurutuza, Manolo era un altruista en todo el sentido de la palabra; siempre dispuesto a poner en práctica nuevos proyectos, pero nunca con el ánimo de enriquecerse personalmente sino con el deseo de que resultaran útiles para el caserío que tanto amaba.
Otra persona que le trató mucho, compartiendo la gestión de Zabalegui, Mikel Izaguirre, decía que, afortunadamente, Manolo era una persona buena y trabajadora, porque con sus dotes de persuasión y tenacidad terminaba por convencer al más reticente. De haber sido de otra manera habría llegado a ser un famoso delincuente.
Tras su óbito, El Diario de Navarra publicó una sentida elegía el 13 de marzo de 1997 en castellano y el 19 de abril del mismo año en euskera. También en euskera, Josemari Murua Goñi le recordaba en un sentido artículo, publicado en el mismo medio, el 22 de noviembre 1998.
Fuentes
ETXANIZ MAKAZAGA, José Manuel. De Albéitares y Veterinarios municipales en el Valle del Iraurgui. Boletín de la RSBAP, Tomo LIX, 2003-2, pp. 527-595. (2003)
ETXANIZ MAKAZAGA, José Manuel. Tres veterinarios guipuzcoanos: D. Gaudencio Arregui Ventura, D. Vicente Larrañeta Chataigner y D. Manuel Oñatibia Audela. Suplemento nº12 del Boletín de la RSBAP. Donostia-San Sebastián (1999).
Entrevista mantenida con D. Enrique Zurutuza en el Rte. Kiruri de Loiola (Azpeitia) en mayo de1990
Elaboración propia.
Autor
José Manuel Etxaniz Makazaga\. Doctor en Veterinaria\. Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País \(RSBAP\)\. Real Academia de Ciencias Veterinarias de España \(RACVE\)
Notas
[1] Archivo Facultad de Veterinaria de Zaragoza (AFVZ). 19º Libro de Matrículas, folio 17
[2] En aplicación de los Decretos 110/1936 y 265/1936, BB.OO. E. de 17.9.1936 y de 2.10.1936, los médicos y veterinarios, movilizados, fueron asimilados a los grados de oficial, capitán, teniente o alférez, mientras que los practicantes y estudiantes de Veterinaria, lo eran a los de suboficial, brigada o sargento, según categoría profesional de los primeros o cursos aprobados en los segundos.
[3] Instancia del interesado de fecha de 4.11.1938 facilitada por el Archivo General Militar,1-1-0-389.
[4] Archivo Municipal de Beasain (AMBea) L0044. Libro de Actas desde 9.10.1935 hasta 3.3.1942, pp. 274 y 275.
[5] AMBea. L0044. Libro de Actas desde 9.10.1935 hasta 03.03.1942, pág. 277.
[6] Boletín Oficial del Estado (BOE) nº 8 de 8.1.1941
[7] Archivo Municipal de Oiartzun (AMOia). Libro de Actas. Sesión Ordinaria del 03.6.1941.
[8] Convocado por O.M. de 24.9.1941. Ciencia Veterinaria de 15.11.1941.
[9] ETXANIZ MAKAZAGA, J.M. (2003). De Albéitares y Veterinarios municipales en el Valle del Iraurgui. Boletín de la RSBAP, Tomo LIX, 2003-2, pp. 527-595
[10] Archivo Municipal de Zarautz (AMZtz). Libro de Actas 1942-1955, folio 126.
[11] AMZtz. Libro de Actas 1942-1955, folio 144.
[12] AMZtz. Libro de Actas 1942-1955, folio 165 vto.
[13] AMZtz. Libro de Actas 1942-1955, folio 207 vto.
[14] AMZtz. Libro de Actas 1942-1955, folio 261 vto.
[15] Registro de la Propiedad de Gipuzkoa; Tomo 329, Libro 103, Folio 15 y siguientes, Finca 29.
[16] Colegiado Honorario del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Gipuzkoa.
[17] Registro Mercantil de Gipuzkoa. Tomo 124 del Libro de Sociedades, Folio 77, Hoja 3877.
[18] Registro Mercantil de Gipuzkoa. Tomo 124 del Libro de Sociedades, Folio 77, Hoja 3877.
[19] BERRIOCHOA AZCARATE, P. El sector agrario guipuzcoano y las políticas provinciales durante la Restauración. Diputación Foral de Gipuzkoa, pág. 283. San Sebastián, 2009.
