Nombre genérico que recibieron las tierras situadas al Sur del Loire en la actual Francia, llamadas también, debido a esta circunstancia, Languedoc. Deriva su denominación de la adopción de la voz oc (latín hoc) para la afirmación sí, en contraposición al romance septentrional que utilizó oil (del latín hoc ille) en la Zona que por ello fue denominada Languedoil. Sus límites occidentales son confusos (existe una gran variabilidad según los autores) al compenetrarse y permear -o ser permeado por- el gascón aquitano. Este romance fue trasplantado también a Navarra (lengua charlina, provenzal, lemosín, etc.) vehiculizado por las poblaciones «francas» asentadas en las villas que bordearon desde fines del siglo XI el camino de Santiago. De esta forma, en estas zonas de Navarra se habló, desde el siglo XI hasta el XIV, un tipo de lengua occitana que durante muchos años fue confundido por diversos autores con el romance navarro, lengua que, durante el reinado de Carlos III fue adquiriendo carácter oficial, lo que determinó el declive y desaparición del primero y la retirada, asimismo, del euskara. En cuanto a la producción literaria del occitano se conservan dos poemas del siglo XIII: Cansó de la crozada, de Ghilhelme de Tudela y La guerra civil de Pamplona de Guillelmus Anelier de Tolosa. Para mayor abundamiento v. NAVARRA - NAFARROA (LENGUA).
Ainhoa AROZAMENA AYALA
Ainhoa AROZAMENA AYALA
