Religiosos

MONESTIER DU PAU DE DOME, Benoît

Clérigo y militar (1745-1820) relacionado con Baiona (Laburdi). Era canónigo de St. Pierre en Clermont Auvergne, en el momento de la Revolución. Adoptó sus principios sin reservas y el bando de los Jacobinos lo tuvo como partisano. Nombrado para la Convención por los clubistas del Puy de Dôme, guardó silencio hasta el juicio de Luis XVI en el que votó la muerte del rey. Después de la cuestión de la llamada al pueblo, se expresó así: «Como una gran parte de nuestros comitentes ha hecho guardar a la Convención Nacional, varias direcciones, por las cuales nos expresan que desean que juzguéis sin la llamada al pueblo, yo digo no». Después de este proceso, Monestier atacó de frente a los Girondins. Poco después fue enviado con Pinet el mayor, en calidad de representante del pueblo, al ejército de los Pirineos Occidentales. Cumplió oscuramente su función militar y pronto volvió a París. La revolución del 9 termidor año II -27 de julio 1794-, no cambió en absoluto su sistema y continuó haciendo causa común con los terroristas, oponiéndose a la liberación de los detenidos por opinión política. Bastante tímido en la Convención hablaba mejor en el Club de los Jacobinos, donde tenía una gran influencia. El 8 de septiembre de 1794 apoyó, incluso renovó, la moción que se había presentado de poner en vigor la ley de los sospechosos y volver a encarcelar a los que se había puesto en libertad. Monestier presidía el club, cuando en la época del proceso de Canier se tomaron medidas para encerrarle y dispersar la sociedad. Cundió la alarma, el presidente con una gorra roja se agitaba en su sillón, diciendo que estaba en insurrección, que invitaba a sus hermanos a hacer lo mismo y a obrar en consecuencia. Después de haber defendido en vano a Collot d'Herbois, el mismo Monestier fue decretado de acusación el 1 de febrero de 1795 «acusado de haberse entendido con un agente del forraje del ejército para dilapidar sus recursos, por haber vertido la sangre de los ciudadanos de acuerdo con Pinet el mayor, finalmente por haber tomado parte en la revuelta del 1 y 2 pradial, contra la Convención». Fue comprendido en la amnistía de la Constitución de 1795 y nombrado presidente del tribunal del Puy de Dôme en Clermont, después presidente del tribunal de primera instancia en Issoire, plaza que ocupaba aún en 1815. En 1816 tuvo que salir de Francia, como regicida, y murió poco después en el exilio. Cuando estaba con el ejército de. los Pirineos occidentales, Monestier era un hombre de 45 años, grande, huesudo, de una fisonomía más bien serena que sombría. Sus rasgos profundamente marcados le daban un aire ascético que recordaba su antiguo estado. Sus gestos eran angulosos, sus formas de lenguaje secas y cortantes, la sola apariencia de la oposición les volvía duros y brutales. El rasgo más saliente de su carácter eran los arrebatos de cólera, muy prontos a explotar y con funestos efectos. Tan pronto como llegó a la zona de Baiona, abandonó el ejército y se ocupó de aterrorizar el departamento de los Bajos Pirineos, donde cometió diversos crímenes. Después del 9 termidor, fue denunciado por la municipalidad de Pau, que redactó un factum de 3 págs. donde se recordaban todos sus actos de la forma más brutal. Parece que tuvo poco que hacer en Baiona, que como consecuencia sin duda de una convención tácita, había abandonado a sus dos colegas Cavaignac y Pinet el mayor. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.