Islas

MARTINICA

Isla de las pequeñas Antillas descubierta por C. Colón en 1502. En el siglo XVII fue colonizada por Francia. Su mercado de esclavos llegó a ser de los más importantes de América. El misionero dominico Jean Baptiste Labat contribuyó a la colonización francesa. Su obra Nouveau Voyage aux Isles de l'Amerique lo revela como un excelente cronista de todo lo que ve, lo que investiga sobre negros y caribes, abarcando un completo abanico donde se comprende también la lucha con los ingleses, la piratería, la botánica, la gastronomía, etc. Su voluminosa obra se publicó en París, en 1722. Debió estar en contacto con los corsarios vascos de S. Juan de Luz y participó en algún abordaje. M. Iriart, en Corsarios y colonizadores vascos (Ed. Ekin, 1945), anota: «Es difícil darse una idea del entusiasmo y del ardor que desplegaron armadores y corsarios de esa época, que fue la más osada y aventurera de la marina «euskaldún». Y cuando se habla de aquellos hombres debe aplicarse el principio filosófico de Nihil admirari que consiste en no asombrarse de nada». Por medio de la lista de una de las fragatas de ese tiempo, La Providencia, construida en San Juan de Luz, se sabe la composición de los buques corsarios. Esa fragata, que era propiedad de Juan Detcheverry, tenía como armamento 16 cañones, 60 fusiles y 30 sables. La tripulación, al mando del capitán Larralde, se componía de 4 oficiales principales, 5 oficiales marineros, 3 oficiales no marineros, 20 marineros, 5 grumetes y un marinero extranjero. Al regreso de un viaje de ocho meses a la Martinica, el capitán informó que de los 39 hombres de la tripulación, habían fallecido 8, que fueron enterrados en el cementerio de Nuestra Señora del Buen Puerto, en la Martinica. El capitán Larralde, en su informe, agregaba que todos los fallecidos habían recibido los sacramentos de la penitencia y la extremaunción».

Mariano ESTORNÉS LASA