Caserío y barrio de Bilbao, Bizkaia.
En 1808, con motivo de una epidemia tifoidea, las autoridades francesas obligaron a enterrar a los bilbaínos en la huerta del convento de San Francisco, cuya medida continuó observándose después de concluida la guerra y de restablecidas las comunidades religiosas. El ayuntamiento de Bilbao comenzó en 1829 la construcción de un cementerio en el alto de Mallona, nombre que tenía la casería adquirida a dicho efecto, terminado en 1830. Los religiosos de San Francisco construyeron poco después en su huerta otro Campo Santo, que fue destruido en la guerra civil carlista. El alto de Mallona fue fortín defensivo de la villa de Bilbao. A la izquierda de las gradas por las que se sube al Santuario de Begoña estaba la puerta principal del cementerio de Mallona. Con la construcción del cementerio de Derio llamado Vista Alegre se clausuró el de Mallona destinándose su terreno a la edificación.
