Reina regente de Francia. Cuando Francisco I de Francia se disponía a entrar en su reino, al regreso de su cautiverio en Madrid, la reina regente M. Luisa de Saboya, se dirigió a Baiona para recibirle. En Dax se encontró con el síndico de Baiona, Mathias de Vitas, delegado por el Consejo de la ciudad para poner a su disposición embarcaciones que deberían transportarla con su séquito hasta Baiona, siguiendo el río Adour. El barco destinado a la reina madre había sido prestado por Papoton, de Bidart, un segundo barco perteneciente a la cofradía de carpinteros y coraleros o bateleros debía transportar el equipaje; se había reservado el barco de la ciudad para el rey. Se construyó una cabina en medio de la embarcación de la regente para albergarla.
La construcción estaba guarnecida con tejidos de Castres y adornada con dos estandartes de la ciudad y con pendones de damasco rojo con franjas de seda. La regente llegó a Baiona y se alojó con los príncipes en el Cháteau Vieux, esperando la llegada del rey. La corporación de la ciudad ofreció en su honor un banquete al cual asistieron las gentes del consejo y otros señores de la corte; los mariscales del alojamiento de la reina recibieron un regalo de vino y sus lanceros fueron albergados en los Trois Bonnets. M. Luisa de Saboya, durante su estancia, hizo varios paseos por los alrededores y llegó hasta Capbreton. Pero no esperó a Francisco I en Baiona y se marchó a Burdeos donde se unió con su hijo.
Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
