General liberal que participó en la primera guerra carlista en toda la zona Norte, sobre todo en Navarra. Al comienzo de la contienda derrotaría al mariscal de campo Santos Ladrón de Guevara, al que fusiló en la ciudadela de Pamplona. A finales de 1833 tomó parte en la famosa batalla de Asarta, frente a las tropas de Zumalacárregui. En los meses siguientes persiguió sistemáticamente a las tropas del avispado jefe carlista, aunque con escaso resultado positivo. Llegó a cometer verdaderos actos de salvajismo. En un solo día (18 de agosto de 1834) incendió todos los molinos harineros de los valles de Yerri y Guesálaz, perjudicando con ello a más de cuarenta pueblos. Poco antes de que Espoz y Mina se pusiera al frente de las tropas liberales (2 de octubre de 1834), publicó un bando riguroso contra los ayuntamientos y justicias que obedeciesen las órdenes de los carlistas y contra sus propios familiares (veáse Rodríguez Garraza, R.: Navarra de reino a provincia (1828-1841), Pamplona, 1968, p. 207). El general Zumalacárregui escribía en su bando del 1 de noviembre del mismo año:
"El cruel Quesada y el incendiario Rodil son humanos en comparación del fratricida Lorenzo: la sola lectura del bando por él publicado el día 14 del mes próximo pasado manifiesta con evidencia sus ideas sanguinarias y los deseos de exterminar los inocentes pueblos con su feroz despotismo. ¡Cuán diferente ha sido la conducta que los defensores de la legitimidad han observado con sus enemigos!".
En el combate de Celandieta (Gipuzkoa) y en el del puente de Arquijas (Navarra) sería nuevamente derrotado por Zumalacárregui.
Ref. Oyarzun, R.: Historia del carlismo, Madrid, 1939, pp. 26, 31, 33, 34, 45, 48-50, 54-55 y 117.
