Perfil biográfico
José Francisco Ramón Larrañaga Atorrasagasti, hijo de José María Anastasio Larrañaga Belasco y de María Josefa Cruz Atorrasagasti Ayestarán, nació en Oiartzun (Gipuzkoa) el 11 de setiembre de 1861 [1].
Casó el dos de enero de 1892 en San Sebastián con María Josefa Guadalupe Olaciregui Echeverría. El matrimonio tendría un hijo en 1892, Ramón que llegaría a ser médico ginecólogo. Figura como veterinario en el Censo Electoral de 1892 [2] , con domicilio en Alza y 29 años de edad.
Nuestro protagonista fallecería en Irun a los 70 años, el 2 de agosto de 1931 y la Corporación irundarra haría constar en acta su sentimiento de pésame [3].
Formación.
Ingresó en la Escuela de Veterinaria de Zaragoza en el curso 1881-82, finalizando sus estudios en junio de 1887, mereciendo la censura de aprobado en el examen de reválida de veterinario [4].
Actividad profesional
Alza (Gipuzkoa). Accedió a la plaza de Inspector de Carnes de Altza (Gipuzkoa) en calidad de interino, en setiembre de 1887 [5] , siendo alcalde D. Manuel Elizalde, en sustitución del albéitar de Rentería D. José Olaizola que había presentado su dimisión.
Realizada la oportuna convocatoria [6] , sólo concurriría el Sr. Larrañaga y en la sesión del 11 de septiembre de 1897 se le nombraba en propiedad.
El 9 de octubre de 1887, el alcalde D. Manuel Elizalde iniciaba la sesión municipal [7] comentando que con motivo de haber fijado su residencia en Altza el Inspector de Carnes D. José Ramón Larrañaga, parecía conveniente y necesario regularizar el servicio de reconocimiento del ganado de cerda que se sacrificaba en la población, tanto para el consumo público como privado, para evitar y prevenir las desgracias que en otros puntos solían ocurrir por no tomar las debidas precauciones.
En la sesión municipal del Ayuntamiento de Altza celebrada el 22 de marzo de 1891 [8] , se aceptaba la dimisión por traslado del domicilio a Irún del Inspector de Carnes D. José Ramón Larrañaga Atorrasagasti, siendo relevado por el veterinario donostiarra D. Marcos Artola Ubiría.
Irún (Gipuzkoa). En la sesión municipal del Ayuntamiento irundarra del 28 de julio de 1894, siendo alcalde D. Juan Arana, se acordó crear una plaza de suplente de Inspector Veterinario reconocedor de carnes en el matadero municipal, con los mismos derechos y obligaciones que el actual propietario de la plaza cuando le sustituya a éste por cualquier motivo y con el derecho a ocuparla cuando quedara vacante [9] . Anunciada oficialmente [10] , únicamente concurrió D. José Ramón Larrañaga Atorrasagasti que había tenido noticia de la convocatoria a través de la Guía del Veterinario Práctico, periódico que se publicaba en Bilbao y como quiera que reuniera todos los requisitos exigidos, fue nombrado el 18 de agosto de 1894 [11].
En la sesión del 21 de agosto de 1897 que presidía el alcalde D. Juan Arana, informó que había mantenido una reunión con ambos veterinarios y que a su requerimiento escrito le habían contestado con el siguiente compromiso:
Contestando a su oficio de fecha del 16 del corriente, manifestamos a V.S. que a pesar de que nuestro compromiso con el Municipio nos obliga exclusivamente para hacer el reconocimiento de las carnes dentro del local del Matadero, como lo prueba el que el año 1895 hemos percibido honorarios por las carnes que entraban en la Alhóndiga para el pago de adeudos de consumo y a los que renunciamos por complacer a la Comisión de Policía de aquella época, estamos dispuestos tanto yo como el Suplente D. Ramón Larrañaga a verificar gratuitamente los que nos ordenen practicar, esperando que esa Ilustre Corporación tenga en cuenta el aumento de trabajo que nos proporciona, por si alguna vez y cuando lo permita la situación de su tesorería puede concedernos alguna cantidad en concepto de gratificación por los reconocimientos que verifiquemos, toda vez que no podemos cobrar cantidad alguna a los dueños de las carnes o comestibles reconocidos por no ser ellos los que piden el reconocimiento de los artículos [12].
El 16 de octubre de 1902, el alcalde de Irún, D. Cipriano Larrañaga traslada al resto de corporativos la solicitud que realizan los veterinarios:
Los que suscriben, Profesores Veterinarios de esta Villa, titular y suplente, a V.S. con el debido respeto exponen que con objeto de que las carnes de ganado cerdal procedentes de fuera de la localidad sean reconocidas conforme está mandado por la Ley, se hace indispensable la adquisición de dos microscopios, uno con destino a la Alhóndiga y otro para el Fielato que se encuentra junto al paso superior del Ferrocarril del Norte, por cuanto que con el que se cuenta en la actualidad pertenece a un particular y no puede utilizarse en los momentos necesarios y a fin de obviar esta dificultad, a V.S. suplican tenga a bien agenciar dos microscopios al objeto indicado pues sería muy sensible que por falta de estos aparatos hubiera que lamentar desgracias, existiendo, como existen, algunos casos de triquinosis.
El Ayuntamiento aceptando la solicitud, encargó a la Comisión de Arbitrios su adquisición [13].
Al fallecer D. Gervasio Casas Idarreta el 23 de setiembre de 1917, fue nombrado interinamente para sustituirle, hasta la oportuna convocatoria oficial de la vacante [14].
El 28 de octubre de 1917, la Comisión propuso al resto de los corporativos la contratación de dos veterinarios municipales, uno adscrito al matadero y los servicios inherentes al de la Inspección municipal de Higiene y Sanidad pecuarias y el otro para el servicio del Mercado de Abastos y del laboratorio municipal.
Aprobado el informe, se acordó la convocatoria oficial de las plazas. Al concurso acudieron D. Miguel Casas Arregui, Veterinario Titular de Deba y Mutriku (Gipuzkoa) y D. José Ramón Larrañaga Atorrasagasti, que ocupaba interinamente una de las plazas. El 23 de diciembre de 1917, reunida la Corporación irunesa bajo la presidencia de su alcalde D. León Iruretagoyena, Larrañaga era nombrado Veterinario municipal de la plaza de abastos y del Laboratorio Químico Municipal [15].
A propuesta del regidor D. José María Lopetegui, en la sesión del 6 de setiembre de 1919 que presidía el alcalde D. León Iruretagoyena se acordó publicar un bando recordando al vecindario que las certificaciones guías que emitían los veterinarios municipales sobre los ganados de la localidad, serían gratuitas [16].
El 13 de agosto de 1920 diagnosticaba tres casos de glosopeda en el caserío Marianea del barrio de Anaca, adoptando con carácter urgente las medidas necesarias para evitar la propagación de la epizootia, entre las que estaba la suspensión de la feria local [17] y el concurso de ganados previsto para el día 9 de setiembre.
Nuevamente en 1924 se formulan preguntas sobre el sueldo que percibe el Veterinario Titular Sr. Larrañaga. El Colegio de Veterinarios de Guipúzcoa solicitaba [18] al Ayuntamiento se le asignara sueldo al titular en concepto de Inspector de Higiene y Sanidad pecuarias y en la sesión municipal del 3 de diciembre de 1924 se argumenta que el sueldo que percibe se considera acreditado por dos conceptos: Veterinario Titular inspector de alimentos e Inspector Honorario de Higiene y Sanidad [19].
Participó en 1931, con 15 pesetas, como la mayoría de los veterinarios guipuzcoanos, en la suscripción pro Colegio de Huérfanos en homenaje a Félix Gordón Ordás [20] . Sería su última colaboración con la clase veterinaria.
El proceso del buey parlante.
En diciembre de 1905, el veterinario Larrañaga fue objeto de un expediente informativo por parte del Ayuntamiento de Irún relacionado con el sacrificio de un buey en el caserío Olazpi del término municipal, resultando el archivo de las diligencias [21] . Pero el asunto fue muy comentado en la prensa local de la época que bautizó el incidente como "El proceso del buey parlante".
Según manifestaría catorce años más tarde el propio veterinario Larrañaga en la prensa local [22] , el 28 de noviembre de 1905, ante la imposibilidad de curación de la enfermedad que padecía, ordenó sacrificar un buey en el citado caserío, autorizando su aprovechamiento para la elaboración de cecina.
Como el animal estaba inscrito en la Sociedad Provincial de Seguros Mutuos contra la mortalidad del ganado en Guipúzcoa [23] , Larrañaga, en su condición de Administrador local de la Sociedad y veterinario suplente de Irún, dispuso que el Administrador de la Alhóndiga convocara al sacrificio, previsto para el día 29 del mismo mes en el propio caserío, a todos los socios y los que no siéndolo estuvieran interesados, con el ánimo de que obtuvieran el mayor provecho posible de la res cuya canal se subastaría. D. José Luis Lecuona, en representación del Sr. Recondo, se hizo con la carne de la res por 160 pesetas.
Recordaba el veterinario que, según la legislación vigente en aquel momento, toda res que se sacrificara en el matadero era para la venta pública en fresco, mientras que todo animal sacrificado fuera del matadero era para la elaboración de cecina, a excepción de los toros de lidia. De este aserto legal se deduce la extremada vigilancia que debían observar los empleados de los Arbitrios Municipales para que se cumpliera lo establecido, control que omitieron y que permitió que el Sr. Recondo en lugar de salar las piezas, las pusiera a la venta en fresco al día siguiente. Descubierta la infracción, se optó por expedientar al veterinario.
El motivo del expediente y particular ensañamiento en la persona de Larrañaga, en opinión del protagonista era debido a razones políticas por haber ostentado en las elecciones anteriores un matiz político diferente al de la mayoría municipal, porque hizo campaña, junto con otros amigos republicanos, a favor del candidato D. Rafael Picavea, al parecer candidato no oficial del Centro Republicano irunés por su carácter conservador, lo que le supuso la expulsión del mismo, a pesar de haber sido uno de sus fundadores. Más tarde sería readmitido.
Otro expediente informativo
En la sesión del 23 de noviembre de 1910 bajo la presidencia del teniente de alcalde D. Filomeno Lorda, se leyeron las diligencias del expediente incoado contra nuestro protagonista por la comercialización de una res sacrificada en un caserío cuya carne se había salado. El regidor D. León Iruretagoyena recordó que existían antecedentes similares en la persona del mismo veterinario desde hacía cinco años y que todavía no se había substanciado por la Superioridad. Ante las contradicciones existentes, se acordó dejar el asunto sobre la mesa hasta el regreso de Madrid del regidor Iruretagoyena [24] . Se retomaría el asunto en la sesión del 10 de diciembre de 1910 y una vez debatido, el presidente sometió a votación el archivo o la imposición de una sanción económica al veterinario Sr. Larrañaga, optándose por la primera propuesta por seis votos contra cinco [25].
Fuentes
ETXANIZ MAKAZAGA, José Manuel. De albéitares, herradores y veterinarios de Irun. Luis de Uranzu Kultur Taldea. Boletín de Estudios del Bidasoa Nº 27. I.S.S.N. 0213-1161. D.L. SS-424/95, pp. 7-133 (2013)
Elaboración propia
Autor
José Manuel Etxaniz Makazaga. Doctor en Veterinaria. Real Sociedad Bascongada de Amigos del País (RSBAP). Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (RACVE)
Notas
[1] Archivo Histórico Diocesano de Gipuzkoa (AHDG). Parroquia de Oiartzun, Título 16º Bautismos, folio 173, asiento 125.
[2] Boletín Oficial de Gipuzkoa (BOG) de 13.6.1892, folio 12 vto.
[3] El Bidasoa, semanario independiente, nº 832 de 8.8.1931, pág. 4
[4] Archivo Facultad de Veterinaria de Zaragoza (AFVZ). 6º Libro de Matrículas, folios 122 y 135.
[5] Archivo Municipal de Donostia/San Sebastián (AMD/SS); Fondo Altza. 96-L, pág. 8
[6] BOG nº 24 de 24-8-1887.
[7] AMD/SS; Fondo Altza. 96-L, pp. 17 y 18.
[8] AMD/SS. Fondo Alza; Libro de Actas 096-L, pp. 314-315.
[9] Archivo Municipal de Irun (AMI). Libro de Actas. A/1/118, fol. 24. Punto 4º.
[10] BOG nº 15 de 3.8.1894.
[11] AMI, A/14/8, exp. 1.
[12] AMI. Libro de Actas. A/1/123, fol. 47vto-48, punto 6º.
[13] AMI. Libro de Actas A/1/130, fol. 271vto. Punto 2º.
[14] AMI. Libro de Actas A/1/147, fol. 180vto y 181. Punto 13º.
[15] AMI. Libro de Actas A/1/147, fol. 241vto. Punto 6º.
[16] AMI. Libro de Actas. A/1/149, fol. 176vto. Punto 15º.
[17] AMI. Libro de Actas. A/1/150, fol. 191vto. Punto 22º.
[18] El Bidasoa, semanario independiente, nº 484 de 7.12.1924, pág. 4.
[19] AMI. Libro de Actas. A/01/0157, fol. 38vto. Punto 16º.
[20] La Semana Veterinaria, nº 758 de 5.7.1931, pág. 486.
[21] AMI. A/14, Libro 8, exp. 5.
[22] El Bidasoa, Semanario independiente. Nº 211 de 14.9.1919, pág. 2.
[23] Iniciativa del veterinario D. León Olalquiaga Aseguinolaza, Inspector provincial de Paradas, tutelada por la Diputación y la Caja de Ahorros Provincial.
[24] AMI. Libro de Actas A/1/140, fols. 304.-305vto. Punto 15º.
[25] AMI. Libro de Actas A/1/140, fol.. 323vto.-324. Punto 16º.
