Concejos

IZA

Urbanismo y construcciones civiles

El lugar se encuentra en una ladera, con una única y larga calle en cuesta, en la que las casas, de gran tamaño, se disponen casi siempre de manera exenta, rematando en alto con la iglesia. El casco urbano se abre con un caserón de planta rectangular, dos alturas más desván y con tejado a cuatro vertientes proyectado mediante potente alero. Los muros van enlucidos, con cadenas de sillar en las esquinas, enmarques de los vanos y en un paño piramidal en torno al acceso. Las ventanas son rectas, con antepechos labrados en el piso noble, y la que ocupa el lugar central lleva un pequeño remate conopial en su centro. Una inscripción nos da la fecha, 1768. La puerta es un arco de medio punto con la rosca moldurada.

Algo más arriba se encuentra la casa "Martinsanzena" con parecidas características a la ya descrita, aunque en este caso el tejado es a doble vertiente, y la fachada se abre en uno de los lados cortos de la planta. En la clave del arco de entrada figura una flor inscrita en un círculo, y la fecha de 1728. Más adelante vemos una casa en precario estado de conservación, que no obstante debió de tener un papel destacado en el lugar, a tenor de su nombre "Jauregia". Lleva planta rectangular y tres niveles, siendo los muros de sillarejo bien aparejado. Sobre el arco de entrada, de medio punto, hay un pequeño escudo renacentista, con cueros retorcidos en el enmarque y protegido por un guardalluvias rectilíneo.

En una placita vemos un lavadero público tradicional, con muros de sillería y tejado a dos aguas sobre estructura de madera. Cierra el espacio una casa de planta rectangular de gran superficie, llamada "Inorena", hoy dividida en dos viviendas. Ambas llevan accesos de medio punto, una de ellas con balcón superior en madera, y repiten en lo demás características ya reseñadas. En la fachada lateral, que da a la calle, hay otro acceso de medio punto, hoy cegado, rematado en alto por un escudo del XVI, renacentista, con sendas molduras rectas, superior e inferior. Enfrente se encuentra la llamada casa "Bitikorena", dividida en dos viviendas, que se adapta al solar irregular y a la fuerte pendiente del terreno. En planta baja pero a diferente altura se abren sendos arcos de medio punto, uno de ellos con la rosca moldurada. El resto de los niveles van ocupados por ventanas rectilíneas, rematando con un único tejado a doble vertiente. La fachada va presidida por un escudo con cartela de cueros retorcidos, con sendas molduras a modo de guardalluvias y una inscripción, añadida a posteriori, que reza: HIZO ESTA CASA IVAN MAR/ TIN DE MARIÑELARENA AÑO DE/ 1753.

Ermitas

Muy conocida en la zona y en los ambientes montañeros de toda Navarra es la ermita de la Trinidad, situada en el monte Erga, al que casi ha logrado suplantar el nombre, sustituido por el de la advocación de la propia ermita. Se ubica en la cima rocosa del monte, en la que se ha tallado una bella escalinata, y se sitúa en una zona destacada y visible desde muy lejos. Dice Pérez Ollo que la romería a esta ermita está documentada desde 1513, y que se hicieron importantes remodelaciones a partir de 1773. Fue saqueada por los franceses cuando la guerra de 1793, y restaurada dos años después. El último ermitaño documentado, hacia 1891, fue un tal José María Oroquieta. Una reciente intervención fue llevada a cabo en 1971, tanto para adecentar la ermita como para facilitar el trasiego de los montañeros que allí buscan refugio.

Aunque parece evidente su origen antiguo, en la actualidad el inmueble es una construcción dieciochesca muy sencilla. La planta es rectangular (18 x 8 m.), con uno de sus ángulos redondeado, y el acceso de ubica a los pies del templo. Los muros son de sillarejo, parcialmente enlucido, y se perforan por seis ventanas rectas modernas, situadas en diferentes hastíales y a distinta altura. El interior viene articulado por seis pilares exentos, de sección rectangular y más anchos en su parte inferior, que soportan una techumbre sencilla, con estructura de madera y tejado a doble vertiente. La puerta consta de un sencillo arco de medio punto con la rosca moldurada, cuya clave se decora con florecitas inscritas en un círculo. Remata el conjunto una espadaña moderna muy sencilla, aunque sabemos que antiguamente existió una torre. Al interior se custodiaba la imagen de la Trinidad que hoy podemos ver en la parroquia de Aguinaga, habiéndose dejado aquí una copia de la misma.

Parroquia de San Pedro Apóstol

Se trata de un templo medieval en origen, propio del siglo XIII. Su planta consta de una única nave, dividida en dos tramos de planta cuadrada, más una cabecera de menor desarrollo, terminada en testero recto. El acceso original, situado en el lado de la Epístola, fue cegado y lamentablemente desfigurado, por lo que en la actualidad la puerta está situada en el muro de los pies, protegida por un pórtico ligero.

Los muros son de sillarejo, y para dar luz al interior han sido horadados por dos ventanas situadas en el eje principal del templo, una en la cabecera, de medio punto, y otra apuntada en el hastial occidental, que al exterior se abre en cambio por arco de medio punto con guardalluvias. A los pies de la nave se levanta un coro alto de obra, ejecutado a posteriori, así como una escalera de caracol para acceso al propio coro y a la torre que se eleva por encima.

En cuanto a las cubiertas, reciben bóvedas de crucería, que en el caso del primer tramo y de la cabecera son simples, y en el tramo intermedio sexpartita. Las claves llevan rosetas labradas en los tramos, y un Agnus Dei en la cabecera, y apean en ménsulas que transmiten los empujes a los muros perimetrales, y que en algún caso llevan decoración figurativa. En la cabecera y en el primer tramo se incorporan además capiteles labrados con decoración diversa.

Al exterior, la torre se levanta sobre el primer tramo de la nave, como va dicho. Tiene planta cuadrada, fuste corto y pesado, y remata en alto por dos pequeños huecos de medio punto para alojamiento de las campanas, bajo tejado en pabellón. A los pies de esta torre se encuentra el pórtico, abierto por un único pero amplio arco de medio punto. En cuanto a la puerta propiamente dicha, es un simple arco de medio punto, aunque ya hemos dicho que no se trata del acceso original del templo.

Al interior, el presbiterio va presidido por una talla en piedra de la Santísima Trinidad, que muestra una muy elaborada, curiosa y original manera de presentar la iconografía. Mide en torno a un metro de altura y muestra restos de policromía. El Padre Eterno aparece entronizado, sujetando con una mano la bola del mundo, mientras que con la otra sostiene la cruz de Cristo, así como la Sagrada Forma. Cristo mueve una de sus manos, desclavada de la cruz, y junto con la Paloma del Espíritu Santo ayuda a sostener y elevar la Hostia. El ave parece surgir de las bocas de los otros dos personajes. Como puede verse, la simbología es riquísima, y compromete en gran medida la ejecución material de la obra, sujeta a inusuales dificultadas compositivas, lo cual añade valor a esta rara pieza. Cerca se encuentran otras obras modernas y de menor interés artístico, así como una pila bautismal medieval, con fuste troncocónico y copa semiesférica, decorada en la parte superior con una cenefa de arquillos de medio punto. Por otro lado, en la sacristía pueden encontrarse algunas piezas de orfebrería.

Joseba ASIRON SAEZ (2008)