Por su inteligencia y práctica en la fábrica de bajeles, el 20 de junio de 1698 fue nombrado Superintendente de fábricas del Señorío de Vizcaya. En la Colección Sans, de Simancas, art. 2.°, núm. 508, cabe hallar papeles relativos al mismo. Ref. C. Fernández Duro: Disquisiciones náuticas, t. V: A la mar madera, Madrid 1880, p. 300.
