Léxico

INVESTIGACIÓN

El Gobierno Vasco (Vitoria) cara a la innovación tecnológica. La política del Gobierno Vasco se apoya, desde su constitución en 1980, fundamentalmente, en tres programas: a) Apoyo a la investigación; b) Desarrollo de la industria a la infraestructura investigadora; c) Programas especiales para la introducción de nuevas tecnologías. El Gobierno Vasco contribuye con subvenciones a la financiación de las unidades de investigación que en las empresas realizan actividades de innovación tecnológica. La industria vasca, compuesta en su gran mayoría por pequeñas y medianas empresas, no tiene posibilidad, en muchos casos, de llevar a cabo por sí misma actividades de investigación aplicada lo que obliga a su agrupamiento. Mucho menos puede abordar tareas más complejas que requieren medios humanos y económicos cuantiosos. Estos hechos han aconsejado al G. V. (Vitoria), potenciar cinco centros tecnológicos de investigación, cuatro de los cuales se ubican en Guipúzcoa y uno en Vizcaya: -Centro de Investigaciones Técnicas de Guipúzcoa (1963-, San Sebastián). -Ikerlan, Centro de Investigaciones Tecnológicas (1975-, Arrasate). -Inasmet, Laboratorio de Investigación y Asesoramiento Metalúrgico (1963-, San Sebastián). -Labein, Laboratorios de Ensayo e Investigaciones Industriales L. José de Torrontegui (1955-, Bilbao). -Tekniker, Centro de Investigación Tecnológica (1981-, Eibar). La ayuda del Gobierno Vasco (Vitoria) consiste en subvenciones para aumentar los medios humanos y materiales dedicados a la investigación. En el corto espacio de dos años se ha dado un cambio fundamental. De un presupuesto de estos centros, en 1981, de 228,4 millones de pts. y una plantilla de 137 personas se ha pasado, en 1983, a 1.600 millones de pts. y 309 investigadores, de los que un 40 % son titulados superiores. Las Diputaciones Forales han empezado también a prestar una contribución importante. Aunque nuestro retraso en relación con los países europeos desarrollados sigue siendo muy grande, se están poniendo las bases para reducir estas diferencias. Las actividades de estos centros tecnológicos pueden ser decisivas para nuestro futuro industrial, entre otras tareas en la captación, asimilación y difusión de nuevas tecnologías de producto y producción. De todos estos programas el más conocido es el IMI (Incorporación de la Microelectrónica a la Industria) cuyo desarrollo lleva a cabo la sociedad para la Promoción y Reconversión Industrial, S. A. Después de un año de funcionamiento y con tres centros en marcha, uno en cada territorio histórico componente de la Comunidad Autónoma Vasca (Vitoria), su éxito popular es claro, así como la escasa respuesta empresarial. La prevista apertura de doce nuevos centros contribuirá decisivamente a la difusión en nuestro país de las variadas aplicaciones de la electrónica y a la formación generalizada en su utilización. También se están aplicando programas específicos, como el CN-100 o el ECTA, que tratan de dar respuesta a las necesidades más apremiantes de la industria del país en cada momento, para mejorar el nivel tecnológico y que están teniendo mucha importancia para los usuarios y para los fabricantes de primeros equipos. A todas estas actuaciones se unen los planes concertados de investigación que desde hace años se vienen aplicando por el Gobierno Central y a los que han acudido tradicionalmente las empresas vascas logrando buenos resultados.