Léxico

INTERÉS

La escasez de dinero y su acumulación en pocas manos, cuales eran las de los judíos, únicos que se dedicaban al comercio en la antigüedad, le daban un valor excesivo en los contratos de préstamos a interés, a que se agregaban la inseguridad que producía, para el reembolso, la agitación continua del estado de guerra permanente, la dureza de las costumbres y los abusos del poder, repartido entonces entre los señores feudales, contra quienes la justicia no solía tener la influencia necesaria para obligarles al cumplimiento de los pactos. En el año 1256 el Papa Alejandro IV concedió facultad al rey de Navarra para que se apoderase de los bienes adquiridos por los judíos por medio del préstamo a interés. En 1277 mandó el rey de Francia, como tutor de la reina de Navarra, a su gobernador, hiciese que los que habían prestado dinero o víveres a interés a Nuño González milite, se contentasen con el principal. En 1278 mandó también el rey al gobernador de Navarra que pusiese remedio sobre las usuras dobladas o triplicadas que los judíos llevaban a los vecinos de Murillo el Fruto y Cabanillas; que los de Araciel y Corella no pagasen a los judíos las usuras sino el principal, y que dicho gobernador procurase con buenos modos que los mismos judíos concediesen a los vecinos de San Adrián y Azagra espera de tres años para pagar lo que les debían. En 1330 el rey Don Felipe III, en el amejoramiento de los fueros, prohibió que los judíos ni moros hiciesen préstamos a mayor interés que el de 20 por ciento, mas esta providencia no produjo los efectos que se proponía el legislador por la necesidad de eludirla en que se veían a cada paso los mismos en cuyo favor se establecía la ley, y por la facilidad de verificarlo estando conformes en ello los que daban y los que recibían el dinero. Los mismos monarcas se sometían a esta necesidad para atender a los gastos de la guerra. Sin embargo consta que la ley de Don Felipe III todavía se observaba en el año 1399 en que su nieto Don Carlos III tomó a interés 1.000 florines pagando por ellos 200 al año, esto es, el 20 por ciento. Pero ya en 1401 se ve que el mismo rey tomó prestados a maulleta 2.000 florines y mandó que se pagasen y además el logro o rédito desde 16 de septiembre hasta fin de marzo siguiente, que importaba 250 florines, de que resulta que pagaba 35 por ciento anual. En el mismo año tomó el rey a interés, en Logroño, 1.200 francos y medio y mandó se pagasen a Abrahán Ensoep, y además el rédito que decía ser 432 florines al año, contando cada franco a 40 sueldos y cada florín a 26 sueldos y 8 dineros, de manera que el rédito venía a ser 25 y 1/2 por ciento. En 1402 la reina Doña Leonor tomó a interés 70 florines de Abrahán, su médico judío, a 4 florines al mes, y le dio en prendas cierta vajilla de plata; pasaron 21 meses y se encontró la reina con que sólo el rédito importaba 84 florines, por 10 que rogó al judío que no guardase los puntos ni rigor de la avenencia; el cual, por honor de sus rogarias, se contentó con 30 florines, que con el principal ascendían a 100, pero resulta que el rédito estipulado fue el de 68 y cuatro sétimos por ciento al año. En 1403 se pagaban 25 florines al mes por interés de 1.000, tomados para gastos en las obras del palacio del rey en Olite y para cuya seguridad se dieron en prendas las dos cruces sobredoradas de la iglesia de. Viana a García Sánchiz de Ocón, vecino de Logroño; resulta que el rédito era 30 por ciento al año. A la inobservancia de la ley se siguió después la fluctuación natural de esta especie de contratos entre las necesidades opuestas de dar y de recibir el dinero a interés. Ya en 1411 se ve pagar el 21 por ciento. En 1429 tomó el rey Don Juan II 16.000 sueldos a interés con título de censo muerto, pagando por ellos 1 .000 al año, esto es al 6 y cuarto por ciento. En 1434 el mismo rey tomó 500 libras de censal muerto con el rédito de 80 en cada año, perpetuamente, esto es al 16 por ciento. En 1443, el príncipe de Viana empeñó en Zaragoza dos bacines de oro por I .500 florines al rédito de 18 por ciento al año.Ref. José Yanguas y Miranda.