Etimología. Nombre personal y apellido muy extendido por la península aunque aparece ya en documentos vascos a partir del siglo IX. Del año 816 tenemos al legendario Garsim Innicum que parece corresponderse con un García Eneko aunque algunos autores hayan leído Garcimiro. Cinco de los primeros reyes navarros llevan este nombre y hay también García o Garsea en la casa Banu Kasi, un conde de Commingues, un hijo de Eneko Aritza, un hijo de Ximeno y un nieto de Belasko. Un hermano de la reina asturiana Munia, prisionera alavesa, lleva también este nombre. Menéndez Pidal cita un Karcia de 1083, y Leite, un Carci Bonet, según atestigua Corominas. El nombre García da el patronímico derivado Arzeiz (Leire, 1077), citado por Michelena, y ya los más comunes Garzeiz y Garcés, que todavía subsiste bajo la forma de apellido. Estos ejemplos nos dan la serie Arzeiz, Garceiz, Karcia con la particularidad de variar las iniciales -, H, K como ocurre con el ronc. K, de Kau, el salac. Gau y el Gipuzkoa. Au, que no son otra cosa que variantes del demostrativo euskérico "éste" y algo parecido ocurre con artz y hartz "oso" según los dialectos. Luchaire señaló la identidad de García y artz "oso". La forma Garsea, variante con -s-, parece relacionarse con los nombres aquitanos antiguos Hars-i, Hars-ori, Hars pus, identificados también con la palabra vasca antes citada. Como nombres medievales anotamos Harse (Lab.) y Arsco (Navarra) y los aquitanos Arsius y Arsias. De ellos parecen derivarse los posteriores Harsea y Garsea vascones. Lo curioso es que kar, gar, har, ar, "piedra", aparecen ya en los documentos medievales como en el caso Karluzea-Arlucea, en Álava. Y esta acepción puede servir para explicar el propio nombre del oso en euskara como alusión a sus lugares habituales de vida, los peñascales, más el sufijo -tz, -tz(a), que es un abundancial. Según Dauzat el nombre del oso en algunas lenguas europeas se corresponde con dicha acepción. (H)artz, "oso", lo relaciona Uhlembeck con griego arktos y latín, ursus. La diosa gala "deae Arthione" más que una osa pudiera ser una encina, relacionada con el vasc. arte. Michelena, en su "Roman. Namenstudien" II, citado por Corominas, parte de un proto-vasco kartze-a "el oso". De todos modos el nombre García se extendió a la Península con la Reconquista y a partir de la Vasconia altomedieval y del Reino de Pamplona su sucesor. Y afinando más, a partir de la Vasconia septentrional, de la cuenca del Adur y del Garona. El vasco artz, sería protovasco y no indoeuropeo.
Bernardo ESTORNÉS LASA
Bernardo ESTORNÉS LASA
