Generación de depósitos. Durante las décadas 60 y 70 en el País Vasco la generación de depósitos ha seguido la misma tónica del Estado en cuanto a la canalización en las instituciones financieras de los recursos monetarios, con una clara correlación entre nivel de renta per cápita y nivel de depósitos, quedando solamente Navarra por debajo de la media del Estado. En conjunto, y como media, la formación bruta de recursos de capital ajeno ha sido en el País entre el 9,6 y el 10 del total nacional, lo que demuestra una cierta propensión marginal al ahorro en las economías familiares superior a la media del Estado. El volumen de producción de recursos financieros en el conjunto de las Instituciones del País fue en la mitad de los años setenta como sigue:
Cuadro n.º 1
Contrasta esta preferencia relativa por las Cajas, ya que tomando como referencia el Estado, la proporción de los recursos en Bancos (66 %) es notable en comparación a la de los en Cajas (34 %), y confirma la importancia que tienen los hábitos de ahorro familiares y hasta cierto punto tradicionales. Es también interesante notar que, cualitativamente, estos depósitos también van experimentando una lenta pero paulatina transformación, perdiendo terreno los a la vista en favor de los a plazo, que van adquiriendo una dinámica propia, muy distante de los usos tradicionales en Banca y Cajas, en vigor hasta muy recientemente. Puesto que los depósitos a la vista simples, por efecto de las operaciones de comercio, no muestran una gran elasticidad, son los depósitos de ahorro a la vista los que más ceden en favor de los a plazo fijo. Finalmente, la importancia relativa de los depósitos respecto a la población muestra claramente que, para las Cajas, en 1976 Guipúzcoa registraba un máximo, con 112.800 ptas. de depósito por habitante, seguida de Alava, con 101.500 ptas. Vizcaya con 86.300 ptas. y Navarra con 78.500 ptas., en amplia correlación con el nivel de la renta per cápita igualmente. Los depósitos medios por habitante para el Estado fueron en ese año de 56.500 ptas. Los depósitos bancarios registraron un máximo en Vizcaya con 139.100 ptas. por habitante, seguida de Alava con 116.800 ptas., Guipúzcoa con 102.600 y Navarra con 92.600 ptas., para una media por habitante, en el país, de 118.500 y en el Estado, de 105.300.
Cuadro n.º 1
| DISTRIBUCION PERCENTUAL DE DEPOSITOS | |||||
| Alava | Gipuzkoa | Navarra | Bizkaia | Media País | |
| 1974 Cajas Bancos 1975 Cajas Bancos 1976 Cajas Bancos | 41,1 58,9 43,5 56,5 46,5 53,5 | 45,2 54,8 49,1 50,9 52,4 47,6 | 39,6 60,4 43,6 56,4 45,9 54,1 | 35,7 64,3 38,2 61,8 38,3 61,7 | 39,3 60,4 42,6 57,4 44,0 56,0 |
| Fuente: "Boletín Estadistico Banco de España". | |||||
Contrasta esta preferencia relativa por las Cajas, ya que tomando como referencia el Estado, la proporción de los recursos en Bancos (66 %) es notable en comparación a la de los en Cajas (34 %), y confirma la importancia que tienen los hábitos de ahorro familiares y hasta cierto punto tradicionales. Es también interesante notar que, cualitativamente, estos depósitos también van experimentando una lenta pero paulatina transformación, perdiendo terreno los a la vista en favor de los a plazo, que van adquiriendo una dinámica propia, muy distante de los usos tradicionales en Banca y Cajas, en vigor hasta muy recientemente. Puesto que los depósitos a la vista simples, por efecto de las operaciones de comercio, no muestran una gran elasticidad, son los depósitos de ahorro a la vista los que más ceden en favor de los a plazo fijo. Finalmente, la importancia relativa de los depósitos respecto a la población muestra claramente que, para las Cajas, en 1976 Guipúzcoa registraba un máximo, con 112.800 ptas. de depósito por habitante, seguida de Alava, con 101.500 ptas. Vizcaya con 86.300 ptas. y Navarra con 78.500 ptas., en amplia correlación con el nivel de la renta per cápita igualmente. Los depósitos medios por habitante para el Estado fueron en ese año de 56.500 ptas. Los depósitos bancarios registraron un máximo en Vizcaya con 139.100 ptas. por habitante, seguida de Alava con 116.800 ptas., Guipúzcoa con 102.600 y Navarra con 92.600 ptas., para una media por habitante, en el país, de 118.500 y en el Estado, de 105.300.
