Ingenieros

Errard

Ingeniero que fue mandado llamar a Baiona por el tesorero Marchand. Parece ser que incluso le había ofrecido pagarle el viaje el 17 de abril de 1598. Pero más de un año se pasó sin que el célebre ingeniero llegase. En agosto de 1599, Errard estaba en Baiona, y después de haber examinado las fortificaciones indicando ciertas mejoras que podían hacerse, presentó, además, un proyecto completo de transformación de las murallas con las explicaciones necesarias.

Veamos en qué consistía el proyecto: modifica todos los bulevares con excepción del de Nard, de construcción reciente, y los reemplaza por nueve bastiones mucho más grandes y trazados según un nuevo sistema. Los del Château-Vieux, de Lachepaillet, Boucheries y Saint-Léon, se completan con fajas de 90 metros y flancos de 20 metros; en el bulevar de Sault, sustituye un medio bastión. Suprime además, en la ciudad alta las puertas Lachepaillet y Saint-Léon y abre una a la mitad de la cortina Saint-Léon-Boucherie; es una consecuencia de su sistema que sitúa las puertas, punto débil, en las cortinas, la parte más fuerte de una muralla. En el Bourgneuf, Errard modifica la Herradura de Menons, los bulevares Saint-Jacques y Notre Dame, utilizando los dos flancos de estos últimos. Les pone superficies desiguales, un flanco muy retirado y un segundo flanco normal en la cara correspondiente. En cuanto al pequeño bulevar de Mousserolles, se limita a coronarlo con una punta inclinada hacia el Adour y a quitarle su puerta, muy alejada de toda protección, y oculta a la vista de la plaza. Esta última, la traslada al flanco izquierdo del bulevar Notre Dame. Recomienda así mismo, cavar los fosos alrededor de los nuevos bastiones con la anchura que él había señalado en un plano, y emplear la tierra que se había sacado en construir detrás de las cortinas antiguas, que pueden ser conservadas, un parapeto de 10 metros de altura y de 6 metros, al menos, de grosor en su base; el resto de la tierra servirá para rellenar los fosos y canales próximos a la fortificación y que podrían servir para que el enemigo encontrase refugio en ellos. En el bastión de la Herradura de Menons se construirá una terraza que garantizará su terraplé de los disparos hechos desde la meseta de Saint-Léon. Pone en guardia sobre la defensa del Bastión Notre-Dame que pudiera verse en dificultades debido a los cascotes de las torres y murallas del Cháteau-Neuf, al ser demolidas por los cañonazos y recomienda disminuir bastante su altura. Finalmente, su última recomendación concierne a la cortina de los Dominicos entre las puertas Saint-Espirit y Mousserolles, que no podrá recibir la artillería necesaria para su defensa, sin una terraza de tierra que aconseja construir. Errard había dejado un plano a los regidores, pues el registro de las deliberaciones lo menciona.

Este documento precioso, en pergamino, fechado el 4 de agosto de 1599, firmado por el ingeniero y completado por una leyenda en la que figuraban las indicaciones que preceden, desapareció en el incendio de la biblioteca de 1889. Pero se habían hecho ya varios calcos y un ejemplar reducido había sido imprimido en París y publicado, y se puede decir que los ejemplares que quedan no son escasos.

Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.