A poco de la toma de Tauste (v.), el rey de Navarra y Aragón, Alfonso I el Batallador, pobló el lugar de El Castellar, un despoblado que se halla a orillas del Ebro, más arriba de Zaragoza, frente a Torres de Berrellén, poblándolo con gentes vulgarmente conocidas con el nombre de almogávares, "el cual lugar había sido ya poblado por su padre". Ref. Crónica de San Juan de la Peña. Versión latina e índices preparados por Antonio Ubieto Arteta, Valencia, 1961, pp. 69-70.
