Concepto

Desarrollo sostenible

El Desarrollo Sostenible es aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. Dicha definición proviene del denominado "Informe Brundtland", presentado en otoño de 1987 por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y el Desarrollo ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Fue entre los años 1970 y 1980 cuando empezó a verse con mayor claridad el hecho de que los recursos naturales no renovables estaban dilapidándose en nombre del desarrollo. También se percibieron en dicha época cambios no previstos en la atmósfera, en los suelos, en las aguas, entre las plantas y los animales y en las relaciones entre todos ellos.

Estos cambios observados incluyen el calentamiento global, el agotamiento de la capa de ozono, la creciente contaminación del agua y de los suelos, la deforestación y la desaparición de diversas especies de plantas y animales. La velocidad a la que se daban estos cambios superaba además la capacidad de las instituciones y del mundo científico para ralentizarlos o modificar el sentido de sus causas y efectos.

Los cambios ambientales observados eran consecuencia de un desarrollo basado en el continuo agotamiento del capital natural de la Tierra. Con el fin de profundizar en estos cambios e intentar revertir esta situación, fue el Secretario General de las Naciones Unidas quien en 1983 creó La Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y el Desarrollo para el estudio de estas cuestiones que, tras un estudio llevado a cabo durante cuatro años, presentó en 1987 el denominado "Informe Brundtland".

Actualmente, existe un gran consenso sobre las dos ideas principales que implica el Desarrollo Sostenible. Por un lado se admite que, tal y como se describía en el Informe Brundtland, la generación actual tiene la obligación frente a las generaciones futuras de dejar suficientes recursos para que puedan disfrutar, al menos, del mismo grado de bienestar que ellos, ya que de seguir funcionando como hasta ahora, hipotecaremos el futuro de las próximas generaciones.

Por otro lado, se admite también que el Desarrollo Sostenible es en sí un proceso dinámico que permite a todas las personas y a todas las naciones desarrollar su potencial y mejorar su calidad de vida al mismo tiempo que se protegen y mejoran los sistemas que sustentan la vida en la tierra. Es en esta reflexión en la que mejor se evidencian las tres dimensiones del Desarrollo Sostenible: la dimensión económica, la dimensión social y la dimensión ambiental, ya que hablamos de un modelo de crecimiento económico que tiene en cuenta el bienestar social y la protección del medio ambiente.

Respecto a la dimensión económica del Desarrollo Sostenible, se considera fundamental fomentar la actividad económica que suministre los bienes necesarios a toda la población mundial reduciendo al mínimo los efectos negativos de la misma para ser soportables por las próximas generaciones. Tales efectos negativos hacen referencia al consumo de recursos naturales y a la generación de residuos.

La dimensión social se introduce por la evidencia de que el deterioro ambiental está tan asociado con la opulencia y los estilos de vida de los países desarrollados y de las élites de los países en desarrollo como con la pobreza y la lucha por la supervivencia de humanidad marginada.

En tercer lugar, respecto a la dimensión ambiental, cabe decir que la explotación ilimitada de recursos y el beneficio como único criterio de la buena marcha económica es insostenible. Un planeta limitado no puede suministrar indefinidamente los recursos que un sistema económico basado en la máxima producción y consumo exigen. Por todo ello se ha impuesto la idea de que hay que ir a un desarrollo real, permitiendo la mejora de las condiciones de vida compatibles con una explotación racional del planeta que cuide el ambiente.

Las soluciones al Desarrollo Sostenible deben entenderse sobre todo como la conjunción de las tres dimensiones, la económica, la social y la ambiental. Para que el desarrollo sea considerado sostenible, debe ser ecológicamente prudente, económicamente factible y socialmente deseable. Objetivos que al estar interrelacionados entre sí, deben de ser tratados de forma integrada.

El Desarrollo Sostenible debe ser aplicado tanto a la administración de la economía como al desarrollo de la tecnología y al manejo de los recursos naturales, acompañado todo ello de un cambio de actitud de la sociedad hacia un mayor respeto a los ecosistemas, la biodiversidad, el medio ambiente y los recursos naturales.

El Desarrollo Sostenible conlleva a que tanto el desarrollo económico, como la cohesión social y la protección ambiental dejen de ser un problema nacional o regional para convertirse en una cuestión global y por tanto, todo el Planeta debe trabajar para revertir la degradación actual y encaminarse hacia la sostenibilidad.

Sin embargo, una acción global de Desarrollo Sostenible, debe fundamentarse en planes de acción local. El conocido lema de "piensa en global, actúa en local" constata que el todo lo forman las partes, y por tanto, difícilmente se alcanzará un Desarrollo Sostenible del Planeta si no se trabaja desde el ámbito local.

Fue dicho planteamiento de actuación junto con el preocupante escenario energético, económico y social el que, a principios del año 2003, conllevó a un grupo de empresarios, políticos y agentes sociales de Euskal Herria a realizar un análisis compartido en dichos términos.

Eusko Ikaskuntza / Sociedad de Estudios Vascos, empujada en aquel momento por la reflexión llevada a cabo por diversos agentes de esta sociedad, no dudó en poner en marcha un Programa Especial Pluridisciplinar sobre el Desarrollo Sostenible y Euskal Herria. De este modo se daba cobijo a una plataforma social en la que distintos agentes de la sociedad participasen en un proceso prospectivo estratégico de reflexión y debate, que analizara de manera integrada aspectos ambientales, económicos y sociales.

Fruto del trabajo realizado en dicho Proyecto por un grupo de aproximadamente 300 agentes de esta sociedad a lo largo de 3 años surgió el Plan de Acción para propiciar el impulso de un nuevo modelo de progreso, liderado por las instituciones y Gobiernos con ética y coraje en clave de oportunidad.