El Derecho de Sobrecarta y el Pase Foral. Su aparición va precedida de la fórmula «se obedece pero no se cumple» adoptada en las Cortes de 1514 (ley II). Es en las de Estella de 1556 donde aparece la sobrecarta como una autorización otorgada por el Consejo Real de Navarra con anterioridad a la entrada en vigencia de cualquier disposición real. El derecho quedó solemne mente refrendado en las Cortes de Sangüesa de 1561: cualquier provisión o RC dirigida al Reino debía ser previamente sobrecartada ya provenga del Virrey ya del Rey mismo. De este derecho sólo se salvó y tardíamente la disposición de tipo militar. Las provisiones debían además de venir «a pedimento nuestro y otorgamiento de vuestra Magestad». Con los años, a lo largo del s. XVII, nace el Pase Foral, derecho de la Diputación a vetar o aprobar las disposiciones reales antes de ser sobrecarteadas por el Consejo en cuya composición entraban tres no navarros. Estos derechos fueron derogados unilateralmente por RO de 14 de mayo de 1829. Como dice Salcedo Izu (P. de V., 1969), el «virrey (orden de cumplimiento), la Diputación (pase foral) y el Consejo (sobrecarta) completan el control previo a la publicación de todas las disposiciones reales para Navarra».
