Nombres (Personales)

CRISPÍN, A

Nombre personal, Kispin (m), Kispiñe (f). Ref. Sabino Arana Goiri.
Hermandad de San Crispín. Las corporaciones de zapateros tenían por patrono a San Crispín y Crispiniano y de ahí que las cofradías de dichos artesanos llevaran su nombre. La de Bilbao estaba radicada en San Nicolás. En el s. XVII decidieron formar un nuevo reglamento en el que sobresalían tres capítulos: uno era que cualquiera persona que en la villa tuviere «tienda pública de maestro de hacer calzado o çurrador, sea obligado de entrar en esta cofradía, y aprobarla y obligarse a sus cargos, pena de que no pueda goçar de los onores y utilidades que la dicha cofradía y cofrades goçan y tienen». Otro, para mayor reverencia del culto divino y bien espiritual de los cofrades, que siempre que Dios se dignase llamar para sí a cualquiera de los cofrades, sus mujeres o sus hijos que permaneciesen aun bajo la patria potestad, se les aplicase una Misa de Requiem con responso en la dicha iglesia y el altar de los Santos Mártires Crispín y Crispiniano, con asistencia de cinco eclesiásticos, es a saber: el celebrante y los ministros, más otros dos que oficiasen desde el coro; y los cofrades obligados a contribuir en tales casos con ocho maravedís, y asistir personalmente al acto, salvo los legítimamente ausentes o impedidos, pena de una libra de cera para la cofradía; acto y contribución que debería observarse perpetuamente. Y el tercer acuerdo versaba sobre la obligación de concurrir todos los cofrades a los entierros de sus hermanos, y después de rezar en la casa del finado por el eterno descanso del fallecido, bajo la misma pena de una libra de cera, quedando la obligación en los mayordomos de avisar a estos actos, así como el presentar al cabildo las nuevas ordenanzas para que las conserven in perpetuam en sus libros. El reglamento se autenticó por Simón de Ceberio, escribano de S. M., y fue aprobado a los tres meses por el cabildo eclesiástico, asistiendo el escribano Martín de Barrutia a la aceptación y promesa de guardarlo y observarlo. Ref. Labayru: «H.G.S.B.».