Felipe de Evreux, rey de Navarra, hace donación el día 1 de mayo de 1329, y para después de sus días, de 5.000 libras de renta sobre dicho condado, situado en el interior de Francia, al hijo o hija que heredase el reino navarro. El 6 de marzo de 1365 se negoció un tratado en virtud del cual Carlos II de Navarra renunciaba a las plazas de Mantes y Meulán y al condado de Longueville y recibía a cambio la baronía de Montpellier así como la restitución de Evreuz y el Cotentin.
