Dominico guipuzcoano profesor de San Telmo de San Sebastián. Juró los estatutos de San Gregorio el 11 de septiembre de 1608. Figura como "sujeto de grande caudal para las escuelas, para el gobierno y para el manejo de cualquier materia grave". Leyó Artes en Ávila y fue maestro de estudiantes en el convento y estudio de Jesús María, de Tábara. Fue reclamado por el convento de San Esteban, de Salamanca, como lector de Artes, queriendo gozar de "sus prendas, lucimiento, buen decir, vivo pensar y eficaz argüir". Que tales elogios no eran huecos, lo demuestra el hecho de que se le trasladó a Roma, donde regentó durante mucho tiempo el colegio de la Minerva. Anteriormente había sido maestro de estudiantes en Toro y lector de Teología en León, Trianos y Toledo. El Capítulo Provincial de Toro le nombró presentado en Teología, y el Capítulo General le dio el título de maestro, el máximo, en punto de saber, otorgado por la Orden. Se distinguió en la Curia Romana como consejero de cardenales y embajadores. Al volver de Roma fue dos veces rector de San Gregorio (1639 y 1643) y prior de los conventos de Pamplona, Vitoria, San Sebastián y Medina del Campo.
Ref. Tellechea Idigoras: Papeles viejos, p. 100.
