Arquitectura

Castillo de Benay

Pere Arnault, Señor de Ezpeleta, combatió al lado del Señor de Sully, Copero de Francia y Gobernador de Navarra, por el rey D. Felipe en la guerra que suscitaron los castellanos en 1335. En la batalla de Alfaro, adversa para Navarra, perdió su caballo, como consta en una carta (Archivo de Comptos, cap. 7, n.° 116). Se encontró en la reconquista de Fitero, que la habían usurpado los castellanos. En julio de 1337, le ordenaba el monarca inglés, como vasallo que era de éste, que se le uniera con su mesnada para seguir la guerra contra Francia, pero Arnault no hizo aprecio de tal intimación. A este caballero dio el rey de Navarra tierras en el país de Mixe, Baja Navarra, y en ellas construyó un castillo-palacio de cabo de armería, que es el que dio a los Ezpeletas asiento en las Cortes Generales de nuestro Reino.

Tal fue el origen del castillo de Benay que quedó por tanto de condición señorial y nombrando sus Alcaides el Señor de Ezpeleta (Espelette). En las guerras de Normandía sostenidos por nuestro rey D. Carlos II, García Arnauld de Ezpeleta, tercero de esos nombres, prestó singulares servicios a dicho monarca, especialmente durante la prisión del mismo. En uno de aquellos episodios, Ezpeleta hizo prisionero con su mesnada al Señor de Benay, tomó a éste en asalto el castillo de Benay en Normandía y los entregó al rey D. Carlos II sin remuneración alguna para que dispusiera del preso y de la fortaleza a su libre voluntad. D. Carlos aceptó la oferta y en premio a tal caballerosidad y a otras hazañas, le dio una pensión de 200 libras anuales sobre la pecha del Valle de Erro, para él y sus sucesores, más otras mercedes, que hacen constar los Anales de Navarra y el Nobiliario del Sr. Argamasilla.