Heroína tudelana. Nacida el 19 de enero de 1747, murió el 30 de agosto de 1815.
Realizó diversos actos de valor durante la guerra napoleónica, desplegando ingenio y serenidad admirables, servicios que el gobierno premió otorgándole una pensión vitalicia, una vez restablecida la paz. Andaba ya en la sesentena cuando adoptó este nuevo género de vida. Una de sus más afamadas hazañas fue la de rescatar a Mariano Renovales cuando era llevado prisionero a Francia. Fue enterrada en el convento de la Merced.
Ref. J. Altadill: Geografía General del País Vasco-Navarro, t. II, p. 816; Mariano Sainz: Apuntes tudelanos, t. I, pp. 479-480; J. M.ª Azcona: Figuras de la Historia, 1942, n.° 7, p. 171.
