Batalla librada el 30 de octubre de 1340, a orillas del río Salado (Cádiz), entre Alfonso XI de Castilla, en cuyas filas combatieron numerosas tropas vascas, y el sultán de Marruecos unido al rey de Granada. Encuadrada en el marco de las operaciones militares para el control del estrecho de Gibraltar, marca el definitivo control cristiano de éste y el aislamiento de Granada como último reducto musulmán en la Península.
Respecto a la participación vasca en la contienda, Labayru (Historia de Bizcaya, II, 2, XXV) reseña lo siguiente:
"Se encontró D. Juan Núñez de Lara, alférez del rey y Señor de Bizcaya, con lucido número de hidalgos bizcainos: allí también D. Iñigo López de Orozco, D. Diego de Haro, hijo de D. Fernando y nieto de D. Diego López de Haro, el fundador de Bilbao; D. Diego López de Haro, hijo de Lope, el Chico; Alvar Díaz de Haro, y Alfonso Téllez de Haro, hijos de Juan Alfonso de Haro, señor de los Cameros, todos los cuales eran de una familia. Armado caballero se vio D. Juan Núñez por el mismo rey, y luego de manos de don Juan recibieron la orden de caballería diez señores hidalgos: asistió a la toma de Antequera y a la memorable batalla del Salado cuando Tarifa se vio cercada por Albohacén de Marruecos y el de Granada. En 27 de octubre, día domingo, de 1340, se ordenaron los puestos que los haces debían ocupar, y se acordó que D. Alfonso mantuviese la lid por la parte en donde Albohacén tenía sus reales y el de Portugal arremetiese por donde estaba el rey de Granada; y por no haber llegado al de Portugal todas las fuerzas que esperaba, diéronsele las mesnadas del pendón del infante D. Pedro, el infante heredero, los vasallos de D. Pero Fernández de Castro, de D. Juan Alfonso de Alburquerque, del maestro de Calatrava, del de Alcántara, de D. Diego de Haro, de Gonzalo Ruiz Girón, Núñez Daza y los concejos de Salamanca, Ciudad Rodrigo, Badajoz, Olmedo, Carrión, Belorado y Saldaña, que componían tres mil caballos. La vanguardia se dio a las fuerzas que capitaneaban D. Juan, hijo del infante D. Manuel; D. Juan Núñez de Lara, señor de Bizcaya y alférez del rey; el maestre de Santiago, D. Juan, hijo de D. Alfonso, Alfonso de Guzmán, Pero Ponce de León, señor de Marchena, D. Enrique Enríquez y los combatientes del Obispado de Jaén, bajo la jefatura de D. Fernán Rodríguez, señor de Villalobos, D. Juan García Manrique, D. Diego López de Haro, hijo de D. Lope, el Chico; Fernando González de Aguilar con el concejo de Ecija, Juan Rodríguez de Cisneros, Garci Fernández Manrique, Alvar Rodríguez Daza, y los concejos de Sevilla, Jerez y Carmona. El rey se reservó para sí el acompañamiento de los arzobispos y obispos con los pendones y vasallos que pertenecían a sus hijos D. Enrique, D. Fadrique, D. Fernando y D. Tello; D. Ruy Pérez Ponce de León con su mesnada, mas otros hijosdalgo que acudieron a la llamada del rey. La infantería, armada de escudos, bacinetes, lanzas y ballestas, compuesta de gentes de pie de las montañas de Vizcaya, et de Guipúzcoa, et de Alava, et de Asturias de Sancta Illana, et de Asturias de Oviedo, et de las tierras de las Ordenes, quedó bajo la dirección de D. Pedro Núñez de Guzmán con un pequeño golpe de caballería. Se tomaron otras providencias acertadas como fue enviar parte de gente a Tarifa para su mejor defensa; y el lunes 28, se pasó el río y trabó la batalla en las márgenes del Salado, lográndose deshacer las compañías y escuadrones de ambos reyes y entrar en los reales y ocupárselos por completo, muriendo varias mujeres del harem del de Marruecos, dos hijos de éste y cayendo cautivos Abohamar, hijo primero de Albohacén, con cuanto oro, pedrería, alhajas, tapices, armas y paños de seda y bordaduras, dinero y adornos se encontró en las tiendas moras de los reyes y de sus caudillos, con buen número de prisioneros. El rey de Marruecos pasó el estrecho en la noche del lunes 28 al martes 29, y el de Granada se retiró a su reino en humillante derrota. Tal es la acción de armas llevada a ejecución felicísima en octubre de 1340, de la cual se siguió para la dominación cristiana prósperos resultados. En 1341 vino al Norte D. Juna Núñez y en Burgos, a 3 de febrero, otorgó a los bilbaínos que no pagasen portazgo de las mercaderías que de su plaza pasasen por Santa Gadea; y en marzo día 28, a los de Bermeo igual privilegio en Bribiesca, Puentelarrá y Santa Gadea. Volvió a campaña y asistió a la toma de Benzaide o Alcalá la Real".
