Léxico

ATLETISMO

Atletismo vasco. Está constituido por competiciones y pruebas de fuerza, arte y resistencia física cuyo origen puede muy bien remontarse a la prehistoria del país. El alma del atletismo vasco reside en la prueba, por parte de los competidores, y en la apuesta, por parte del público. Es, como todas las instituciones vascas tradicionales, netamente popular y polifacético. Los mitos estéticos vascos nos hablan ya de una singular apuesta entre el héroe legendario San Martiniko y los jentillak para ver quien lograba saltar por encima del montón de trigo sin tocarlo con las abarcas. San Martiniko era un mandatario de los hombres de las montañas que no conocían todavía el secreto de la siembra y quería llevarse granos de trigo en sus botas. El llamado "salto vasco" en nuestra coreografía popular ofrece la particularidad de ser simultáneamente competición, danza y subasta.

El arrastre de piedra -bloques de varias toneladas- por hombres solos o por bueyes, idi-dema, nos pone en contacto con el arrastre de las piedras de los dólmenes.

El hacha, primero de piedra y después de metal, muy ligada a la mitología vasca, da lugar a otra competición atlética: pruebas de aizkolaris. Hay diversas leyendas míticas sobre el corte de árboles.

El levantamiento de piedras -cuadradas, cilíndricas o esféricas- con técnicas muy depuradas, debe remontarse también a remotas edades.

El lanzamiento de barra o palanka joko ofrece una particularidad de lanzamiento originalísima. Puede decirse que las faenas más populares del país se han hecho deporte popular dignificando al trabajo.

Las carreras, pruebas de korrikalaris, son famosísimas y variadas: simples corridas sin impedimentos, carreras de sacos, con cántaros en la cabeza, etc.

Estos deportes atléticos no son sino piezas de un conjunto más amplio de juegos deportivos, danzas, y deportes en general. Sus reglamentos son orales, meticulosos en sus detalles, en las mediciones, punteos, condiciones y cualidades de personas y cosas, pistas y lugares de celebración, forma y condiciones de las apuestas.

Las citas históricas sobre la agilidad de los vascos se han expresado en la frase "corre como un vasco" que ha pasado a más de un idioma extranjero. En el siglo XVII el juez Pierre de Lancre echaba en cara a los vascos su afición a los deportes y a la vida al aire libre. Sin embargo se tienen pocas noticias históricas sobre estos juegos atléticos que, al no ser feudales, debieron merecer el desprecio de los cronistas. Larramendi (siglo XVIII) nos habla ya del lanzamiento de barra, de las carreras, de la esgrima, del salto, etc., pero no nos dice nada de los deportes populares. Caro Baroja dice que "los vascos son gente deportiva por excelencia", y plantea el problema de si sus peculiares características somáticas son un producto, en gran parte, del desarrollo que han dado siempre a lo que ahora se llama Educación Física o si la proporción adecuada de sus músculos les ha hecho propensos al deporte. Añade este autor que "el área donde se conserva el idioma, donde se halla la población más diseminada, donde se dan algunos de los mejores índices de la Antropometría española (en estatura, peso y anchura) es aquella también en que el atletismo está más desarrollado, con arreglo a las formas tradicionales de siempre"