Institución. Es una institución eminentemente alavesa cuyo origen se remonta a muchos siglos atrás y cuyas ordenanzas fueron dictadas por el Obispo de Calahorra y Santo Domingo de la Calzada, D. Juan Vernal de Luco, el año 1554. Constan esas ordenanzas de 37 capítulos, y en ellos se ordena a los curas párrocos de los pueblos donde hubiere Arcas de Misericordia que hagan anualmente una lista de las personas necesitadas, a las cuales el Arca de Misericordia deberá socorrer se determina que a las personas necesitadas no se les podrá dar de una vez más de tres fanegas de trigo, con el fin de que se pueda socorrer al mayor número de personas. Las personas que fueren socorridas deberán devolver al Arca lo que les fue dado, más un celemín de trigo por cada fanega que llevaron
"para las costas necesarias que se hacen en la administración y guarda de la hacienda que se presta y no para aumento de ella". El guarda encargado del Arca no podrá socorrer a nadie sin que el socorrido deje alguna fianza o prenda "bastantes para que llegado el tiempo en que lo han de turnar lo darán tal y tan bueno como lo recibieron para echarlo en el Arca".
Si el favorecido no devolviera lo que se le ha prestado, se venderán las prendas fiadas en pública subasta. El guarda del Arca inscribirá en un registro las personas que han sido favorecidas y tendrá la obligación de haber cobrado todo lo prestado para la festividad de la Virgen de Septiembre y
"el día siguiente dé cuenta del dicho trigo por medida y si algo faltare lo pague luego ese día dando otro tanto trigo so pena del doblo si ansi no lo hiciere".
En el reparto del socorro se dará preferencia a los necesitados que demuestren ser descendientes de los fundadores del Arca de Misericordia de la localidad. Si en la localidad en que funciona el Arca no hubiere pobres, se podrá prestar a los necesitados de los pueblos comarcanos A las personas que administran arcas particulares, en vista de los malos resultados que ha dado la administración particular de las arcas, se les ruega que
"todas las dichas arcas se junten en una principal e aparten de sí la administración para que la tengan las personas deputadas y nombradas por el pueblo".
En el registro del Arca se inscribirán los nombres de las personas que fundaron o tratan de mejorar el Arca de Misericordia
"para que aya memoria de la tal persona y sea exemplo para que otros agan obras semejantes en servicio de Nuestro Señor y bien de los pobres". Ref. Juan Thalamas Labandibar.
"para las costas necesarias que se hacen en la administración y guarda de la hacienda que se presta y no para aumento de ella". El guarda encargado del Arca no podrá socorrer a nadie sin que el socorrido deje alguna fianza o prenda "bastantes para que llegado el tiempo en que lo han de turnar lo darán tal y tan bueno como lo recibieron para echarlo en el Arca".
Si el favorecido no devolviera lo que se le ha prestado, se venderán las prendas fiadas en pública subasta. El guarda del Arca inscribirá en un registro las personas que han sido favorecidas y tendrá la obligación de haber cobrado todo lo prestado para la festividad de la Virgen de Septiembre y
"el día siguiente dé cuenta del dicho trigo por medida y si algo faltare lo pague luego ese día dando otro tanto trigo so pena del doblo si ansi no lo hiciere".
En el reparto del socorro se dará preferencia a los necesitados que demuestren ser descendientes de los fundadores del Arca de Misericordia de la localidad. Si en la localidad en que funciona el Arca no hubiere pobres, se podrá prestar a los necesitados de los pueblos comarcanos A las personas que administran arcas particulares, en vista de los malos resultados que ha dado la administración particular de las arcas, se les ruega que
"todas las dichas arcas se junten en una principal e aparten de sí la administración para que la tengan las personas deputadas y nombradas por el pueblo".
En el registro del Arca se inscribirán los nombres de las personas que fundaron o tratan de mejorar el Arca de Misericordia
"para que aya memoria de la tal persona y sea exemplo para que otros agan obras semejantes en servicio de Nuestro Señor y bien de los pobres". Ref. Juan Thalamas Labandibar.
