En el cartulario del Monasterio de Fitero, inserto por el Sr. Arigita en su colección de documentos inéditos, (pág. 10), tenemos el primer indicio de la existencia del castillo de Añamaza. Es un instrumento fechado el 10 de agosto de 1168, confirmándose en él la donación hecha por sus antecesores, al abad del Monasterio de Fitero, D. Guillermo, de los castillos de Tudegen y Añamaza, con todos sus derechos. Hemos consultado íntegros los capítulos de paz y concordia ajustados entre los reyes D. Juan II de Castilla y su homónino de Navarra, en Toledo a 12 de septiembre de 1436 (obrante en el archivo municipal de Pamplona-Secreto-Arca H.) y especialmente las cláusulas relativas a distribución de castillos de Navarra, Castilla y Aragón, donde no aparece de qué reino quedara este de Añamaza. Son muchos los citados nominalmente, pero entre ellos no se cita al que nos ocupa. Ref. Joaquín Arbeloa, "Castillos Medievales de Navarra".
