Políticos y Cargos Públicos

Albret, Mariscal de

Historia de Baiona. César-Phoebus de Albret, nombrado mariscal de Francia en 1654, vio extinguirse en él la descendencia masculina de la familia. Gobernador de la provincia de Guyena, hizo su entrada solemne en Baiona el viernes 1 de septiembre de 1670. La Corporación de la ciudad en pleno, con trajes rojos y capas, había sido informada que el mariscal bajaba el río en una chalupa que se le había enviado. Salió del ayuntamiento con los soldados y los capitanes de ronda y precedido de los sargentos ordinarios que llevaban su carga al hombro. En la puerta del St. Esprit, se unieron el Sr. de Saint-Pé, lugarteniente del rey, que venía de hacer colocar su guardia en fila, a cada lado del puente. Una compañía de cincuenta hombres de la milicia burguesa había sido colocada delante de las barreras de la puerta.

Después, todas las demás compañías formaron la barrera, desde el puente hasta el palacio episcopal, donde había sido preparado el alojamiento del mariscal. Llegado el mariscal de Albret, el señor de Saint-Pé avanzó hacia él y le entregó las llaves de la ciudad en bandeja de plata; el Sr. de Lalande, regidor, pronunció un discurso. Después de haber sobrepasado la puerta del Saint-Esprit, subió a una carroza y tomó el camino de la ciudad. Los capitanes de los castillos de Baiona le pidieron autorización para tenerle en su casa, pero la Corporación de la ciudad celosa de sus privilegios, reclamó y obtuvo el derecho exclusivo del cuidado del mariscal. Todos los días fue enviada una guardia de sesenta y seis hombres de lo más selecto, mandados por tres oficiales con un tambor, una bandera y un pífano.

Costaba 2.426 libras a la ciudad el recibir tan magníficamente al gobernador de la provincia; dieciocho tambores y veinticuatro pífanos fueron reclutados en Lapurdi y permanecieron en Baiona durante todo el tiempo de la estancia del mariscal. Fueron equipadas seis chalupas para llevar al gobernador de Dax a Baiona. Los marineros habían sido uniformados con jubones y calzones de tela adornada con terciopelo blanco. Después vienen los gastos de las comidas, compuestas sobre todo de carnes, de caza y de pescados. Mientras, algunos de los criados y caballos estaban alojados a expensas de la ciudad, en el albergue del Bois de Vincennes. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.