Pintores

Aguiriano, Txema

Artista vizcaino. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco en la especialidad de Audiovisuales en 1990.

En 2003 obtiene el diploma de Estudios Avanzados en Nuevas Tecnologías en el Arte en la misma universidad. Desde 2002 es responsable del MEM (festival de arte y música de vanguardia: www.musicaexmachina.com) y editor de MEM Codex.

Edita y dirige el fanzine Mamorro desde 1987 y realiza múltiples colaboraciones en diferentes publicaciones como: Art Shop, Ruta 66, Subterfuge, Rattlesnake Arena (Milán, Italia), Beatnick Fly, Sniffin' Rock (Londres) y El Tubo, entre otras. Ha presentado su trabajo en muestras como Una Corbata Para El Domingo en el Aula de Cultura de la BBK de Bilbao, Prometeo Encadenado en la Galería Arsenal o XIV Exposición Audiovisual Multimedia en la Sala de Exposiciones del BBV, también en Bilbao. Expone en diferentes colectivas en Safi Gallery, Gaztetxe de Bilbao, Ciberria, Sala Rekalde, Mina Espazio o en la Galería Catálogo General, todos ellos espacios bilbaínos. Está presente en el Festival de Saarbrücken (Alemania) o participa en eventos como Nueve días de acción en torno al gris. Performance en Burgos. Expone individualmente en Mitote y en el Gaztetxe de Ondarroa en 1990 o en el Cine Club Deusto, donde presenta prácticamente una retrospectiva de toda su obra en formato vídeo en el año 1998. En 2003 muestra su trabajo en solitario en la Galería Catálogo General.

El artista reflexiona en torno a los medios que utiliza de la siguiente manera:

"La memoria no es la realidad; no es la experiencia sino una versión de ella, un resultado de una selección, de una distancia, de una articulación; la fotografía tampoco es la realidad, también implica un proceso de transformación, entre lo real y su imagen. Y es que además, muy difícilmente la imagen coincide con el recuerdo. Cuando la imagen se entiende como grabación (reduciendo cuanto sea posible la transformación entre lo real y su imagen) la imagen convoca a la memoria; sirve para ejercitar la memoria. Otra cosa es que el mismo acto por el que se configuran las imágenes consista en ejercitar la memoria. Dice Bourdieu que la fotografía lejos de ser percibida como significándose a sí misma y nada más, es siempre interrogada como signo de algo que ella no es. Aprovecho esta circunstancia. El espectador se va a preguntar por la imagen, sobre su significado. No me preocupa que la imagen le lleve a mi propia historia, en realidad le debe remitir a la suya propia."