Léxico

AERONÁUTICA

La historia de la aeronáutica se inicia en el siglo XIX, en especial con los aeroplanos e hidroaviones por lo que remitimos al lector al artículo AVIACIÓN. La complejización del sector a fines del siglo XX nos obliga a ampliar el encabezamiento y las áreas abarcadas a comienzos del siglo XXI.

El sector aeroespacial de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, de mucha importancia en la actividad industrial y dentro de la economía, surge a finales de la década de los 80 del siglo XX, y, a comienzos del XXI, supone cerca de un 25% de la facturación del sector en el conjunto de España.

Ligado a la industria civil y a la militar, donde tiene un desarrollo muy espectacular, sus empresas se dedican principalmente al diseño, desarrollo y fabricación de componentes para aeronaves, según un publicación de SPRI que analiza el sector en colaboración con el clúster aeronáutico Hegan.

En la Comunidad Autónoma Vasca son, al menos, 35 las empresas que trabajan de forma directa o indirecta para el sector aeroespacial. Gamesa, ITP y Sener son los tres buques insignia del sector, pero a ellos se unen empresas como Aeromec, Aerospace, Alfa, Aratz, Astorkia, Burdin Berri, Burulan, DMP, Doiki, Euroutil, Goi Alde, Imesaza, Iontech, Lazpiur, Matrinor, Mecanizados Kanter, Mesima Bilbao, Metraltec, Novalti, Nuter, PCB, Precical, Siegel, Sisfle, SK-10, Spasa, Tecnasa, Tecnichapa, Tegraf, Tey, Tratamientos Térmicos TTT y Troqueles y Utillajes Ayala. En el conjunto de la Unión Europea el sector aeronáutico vasco es líder mundial en muchas de las áreas y ha iniciado un proceso importante de reestructuración para aumentar la competitividad.

El sector aeroespacial en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa ha contado con un fuerte crecimiento en los últimos diez años, según los datos de SPRI. Ha quintuplicado las ventas desde 1991, al pasar de 113 millones a los 616 millones de euros en 2002. Por el contrario, el empleo en esta década de apogeo aeroespacial sólo se ha triplicado, al pasar de 1.298 a 4.343 empleados, aunque en este caso la desregulación laboral es muy alta, ya que se soporta un alto grado de precariedad y de falta de continuidad en los puestos.

Otro elemento de análisis que incorpora SPRI es el nivel inversor en investigación y desarrollo (I+D). En la década de actividad del sector, se ha reducido el porcentaje sobre las ventas a la mitad, ya que de un 23,89% en I+D se ha pasado a 12,05%, mientras que la facturación por la vía exportadora se ha multiplicado por siete.

En el área de estructuras el sector trabaja tanto para aeronaves civiles como para diversos programas del área de defensa y para helicópteros militares.

Las relaciones del consorcio europeo Airbus y la industria aeronáutica vasca son destacables, puesto que son numerosas las gamas de aviones de este constructor que tiene componente vasco". En este caso, cita que para el A340 "se realizaron labores de diseño, cálculo estructural y de reducción de peso como la fabricación de actuadores y piezas para los trenes de aterrizaje.

En los aviones civiles regionales sobresale la colaboración con la empresa brasileña Embraer, a través de Gamesa y otras compañías del sector. En correspondencia al éxito logrado con el avión ERJ 135/145, la firma brasileña ha intensificado su colaboración para el desarrollo del ERJ 170/190 con estas empresas, confiándoles el diseño, fabricación y montaje de elementos estructurales tan sensibles como son las alas, estabilizadores y timones".

A estas actuaciones se unen otros trabajos para la firma canadiense Bombardier. Como indica el estudio de SPRI, "cada vez tienen más presencia en nuestras tierras, lo que abarca desde la ingeniería para la producción en serie del empenaje, estabilizador horizontal completo, estabilizador vertical así como los timores de profundidad hasta su fabricación y montaje para el modelo de avión regional Bombardier CRJ 700/900". En este caso destaca que los trabajos que se realizan para Bombardier, Embraer y Socata permiten a la industria vasca cubrir "el 100% del mercado mundial de aeronaves regionales, garantizando una mayor estabilidad de la producción". Las empresas de la CAV, por otro lado, también están desarrollando trabajos para el estabilizado de los nuevos "Falcon F7X de la empresa francesa Dassault Aviation".

Para el área militar también se llevan a cabo diferentes producciones. Empresas del sector aeronáutico trabajan para el proyecto paneuropeo EADS Eurofighter Thyphoon. Sus estructuras se preparan en la Comunidad Autónoma Vasca, donde también se realiza el montaje definitivo de 5.000 piezas, incluidos los estabilizadores y fuselaje posterior, del avión europeo de transporte medio EADS CASA C295. Pero también algunas ingenierías vascas del sector "dan respuesta conjunta" con EADS a la transformación de aviones comerciales Airbus 310 en aviones cisternas de repostaje, o trabajan en la modernización del avión Nimrod de Bae Systems.

En helicópteros, la participación más importante es de Gamesa, con el proyecto S-92 de la compañía Sikorsky, que participó en el diseño y fabricación de parte de su estructura. Puede decirse lo mismo en trabajos de ingeniería para helicópteros BO-105, EC-120 Colibrí, Gran Chinook, y AB 21, y también para el programa DART, que es el desarrollo del futurible Tiltrotor europeo, y la carcasa de un simulador de vuelo.

En la década 1990-2000, la participación de empresas ubicadas en suelo vasco en la construcción de turbinas y motores creció notablemente. Desde la llegada de Rolls-Royce, a través de ITP, la situación se ha impulsado para el sector vasco. Las empresas han trabajado para "los más modernos motores de la serie Trent realizando turbinas de baja presión, discos, y diferentes piezas para motores que vuelan con Airbus o Boeing". Otras empresas ya trabajan en motores como el Honeywel AS907, de la filial General Electric, que equipan los aviones continentales y de ejecutivos de Bombardier; los motores F414 de los Hornets, o la familia CFM 56 de Sbecma y General Electric.

La presencia internacional se ha potenciado en mercados como el francés a través de empresas como Turbomeca para trabajar en sus motores TI 1800 y Adour, que equipan a los aviones británicos, franceses y estadounidenses. En este caso, el informe del sector aeroespacial reconoce que la continuidad de la industria vasca en el mercado militar "parece garantizada gracias a la participación vasca en el consorcio de fabricación del TP 400, probable motor del avión de transporte e intervención rápida europeo A400M, y en otros programas.

También en el área espacial la actividad industrial vasca es alta. La industria aeroespacial vasca aumentó un 10% sus ventas en 2003, a pesar de la crisis mundial. El sector ha multiplicado por seis sus ventas en los diez últimos años y espera llegar a 705 millones en 2004 Subió el empleo y la apuesta en I+D. Las empresas agrupadas en el Cluster de Aeronáutica y Espacio del País Vasco, Hegan, lograron en 2003 incrementar un 10% su facturación hasta alcanzar los 680,79 millones a pesar del escenario de crisis generalizado que atraviesa el sector mundial.

Las empresas integradas en Hegan, que constituyen el 98% del sector aeronáutico y espacial vasco, lograron una facturación global de 680,7 millones en 2003, lo que supone un 10% más que en el año anterior y un "máximo histórico" en su trayectoria desde la creación del sector a finales de los 80. Otro dato que evidencia el crecimiento que está experimentando la industria aeroespacial vasca es el hecho de que en diez años ha multiplicado por seis su cifra de ventas, al pasar de 111 millones de euros en 1994 a 680,97 en 2003.

Las empresas de Hegan, que por su volumen de ventas representan entre el 20 y el 25% de la cifra total del sector español, realizaron exportaciones por un importe de 551,13 millones de euros (+3%), una cifra superior al 82% de su facturación. El empleo aumentó al mismo ritmo que la facturación, un 10%, situándose la cifra de empleados en 4.769. Además, en 2003 realizaron una gran apuesta en I+D, capítulo al que destinaron 141 millones, un 90% más que en 2002.

En Navarra M. Torres Diseños Industriales S.A. diseña la primera máquina del mundo de soldadura por láser de aluminio para componentes aeronáuticos, utilizada en 2002, tras superar las pruebas de calidad, en la fabricación de los aviones A380 de Airbus.

Un peso pesado de la aeronáutica es Dassault Aviation, empresa creada el 1954, con rama en Anglet (Lapurdi), que se dedica a la fabricación de piezas de aeronaves con un número de 1.174 asalariados en 2003. En julio de 2003 se hace cargo del fuselaje del nuevo Falcon, el 7X. Archivo AUÑAMENDI